ALERTABIOMETA.COM 

 

— LO QUE NO TE CUENTAN DE LA MACROPLANTA DE LLÍRIA

 

Miles de toneladas de residuos, cientos de movimientos de camiones, riesgos ambientales y demasiadas preguntas sin respuesta.

 

En alertabiometa.com investigamos y sacamos a la luz documentos oficiales, datos y posibles consecuencias de la macroplanta de biometano de Llíria para nuestro territorio, nuestras aguas y las poblaciones cercanas.

 

Que no decidan el futuro del Camp de Túria sin que conozcamos toda la información.

 

 

INFÓRMATE. INVESTIGA. COMPARTE.

 

¡NO SOMOS UNA ZONA DE SACRIFICIO!

 

 

 

 

 

¿DÓNDE ESTÁ LA MANCOMUNITAT CAMP DE TÚRIA? 

 

¿PARA QUÉ SIRVE SI NO DEFIENDE SU TERRITORIO?

 

17 municipios, una institución creada para cooperar y proteger los intereses comunes de la comarca. Pero ante la controversia por la macroplanta de biometano de Llíria, la respuesta institucional conjunta sigue sin concretarse públicamente. ¿Quién defiende el futuro del territorio cuando los intereses de sus pueblos entran en conflicto?

 

Una institución creada para unir a los pueblos

 

La Mancomunitat Camp de Túria nació en 1981 con una finalidad clara: reunir municipios, compartir recursos y mejorar los servicios y las condiciones de vida de sus habitantes.

 

Actualmente agrupa a 17 localidades y desarrolla programas de empleo, bienestar social, turismo, deporte y cooperación municipal.

 

La legislación valenciana define las mancomunidades como asociaciones de municipios destinadas a prestar servicios y promover un desarrollo social y económico sostenible, equilibrado e igualitario de sus territorios.

 

Sus propios estatutos contemplan actuaciones vinculadas al medio ambiente, el ciclo integral del agua, la movilidad sostenible, la transición ecológica y el desarrollo económico comarcal.

 

Por tanto, la cuestión resulta inevitable: ¿qué papel debe desempeñar esta institución cuando una infraestructura industrial de grandes dimensiones provoca una controversia que supera los límites de un solo municipio?

 

Porque el territorio no termina donde acaba una línea administrativa.

 

La macroplanta de Llíria: un problema que no entiende de fronteras municipales

 

En el término de Llíria, cerca de Casinos, Domeño y urbanizaciones como Monravana, Camp de Túria y El Ferriol, avanza el proyecto de una instalación destinada a transformar grandes cantidades de residuos orgánicos en biometano.

 

La cifra de residuos prevista ronda las 193.000 toneladas anuales.

 

Sus promotores presentan el proyecto como una contribución a la economía circular y a la transición energética, amparada por las autorizaciones ambientales correspondientes.

 

Sin embargo, numerosos vecinos cuestionan su ubicación y sus posibles consecuencias: tráfico de vehículos pesados, olores, tratamiento y destino de los residuos, afección al paisaje, riesgos para las aguas subterráneas y proximidad a viviendas.

 

Son preocupaciones que requieren información técnica contrastable y respuestas públicas, no únicamente garantías genéricas.

 

Una planta puede estar situada administrativamente en Llíria y tener efectos sobre territorios colindantes. Esa es precisamente la clase de situación en la que la cooperación entre municipios cobra especial importancia.

 

¿De qué sirve hablar de planificación comarcal si los proyectos de mayor impacto se analizan como si cada término municipal fuera una isla?

 

Marzo de 2026: los alcaldes llevan el problema a la Mancomunitat

 

El 11 de marzo de 2026, la macroplanta llegó al debate del pleno mancomunado.

 

El alcalde de Domeño, Francisco Gómez, reclamó una respuesta conjunta y planteó estudiar una ubicación alternativa, más alejada de las zonas habitadas.

 

El alcalde de Casinos, Miguel Navarré, expuso las objeciones de su municipio a la tramitación y defendió la necesidad de una actuación coordinada.

 

Desde Llíria se recordó que las principales autorizaciones corresponden a la Generalitat Valenciana, mientras que la presidencia de la Mancomunitat, encabezada por Amparo Navarro, apostó por la serenidad, el diálogo y la búsqueda de consensos.

 

Estas diferencias muestran que existe un debate institucional. No todos los representantes comparten la misma interpretación del proyecto ni de las posibilidades de actuación de sus ayuntamientos.

 

Pero también plantean una cuestión de fondo: ¿puede una institución comarcal limitarse a constatar que existen discrepancias cuando precisamente fue creada para facilitar la cooperación entre municipios?

 

Junio de 2026: una declaración institucional que seguimos esperando

 

El 25 de mayo de 2026, la Asociación Ciudadana Camp de Túria y Serranía presentó un escrito dirigido a la Mancomunitat.

 

La solicitud quedó registrada con el número 2026-E-RE 351 y fue incorporada como punto noveno del pleno ordinario celebrado el 10 de junio.

 

Durante aquella sesión volvió a debatirse el conflicto de la planta.

 

Según la información publicada después del pleno, los grupos políticos acordaron mantener una reunión para preparar una declaración institucional conjunta, destinada a fijar una posición compartida y presentarla en una sesión posterior.

 

Era una oportunidad para que la institución expresara públicamente sus criterios sobre los impactos territoriales y las preocupaciones de la ciudadanía.

 

Sin embargo, al revisar el orden del día del pleno ordinario del 23 de septiembre de 2026, no aparece un punto específico de aprobación de aquella declaración.

 

Tampoco hemos localizado una resolución pública posterior que permita confirmar que llegó a adoptarse.

 

La pregunta es sencilla: ¿dónde está aquella declaración institucional?

 

Si se redactó, ¿qué dice? Si no hubo acuerdo, ¿qué posiciones defendió cada grupo? Si sigue pendiente, ¿qué impide hacerlo público?

 

Los vecinos tienen derecho a conocer el resultado de un compromiso anunciado ante una institución pública.

 

Una Agenda Urbana hasta 2035, pero una controversia presente sin respuesta conjunta conocida

 

El 23 de septiembre, la Mancomunitat anunció la aprobación por unanimidad de su Agenda Urbana Comarcal, una hoja de ruta con objetivos de desarrollo hasta 2035.

 

La elaboración de una estrategia territorial común es una tarea importante.

 

Pero resulta legítimo preguntarse cómo encaja en esa planificación el conflicto generado por la macroplanta de biometano de Llíria.

 

¿Se ha evaluado su relación con el modelo de desarrollo rural? ¿Se han estudiado sus posibles consecuencias acumulativas sobre agricultura, movilidad, actividad económica y calidad de vida? ¿Se han escuchado formalmente las preocupaciones de las urbanizaciones y pueblos próximos?

 

Planificar el futuro de una comarca también significa afrontar los conflictos territoriales de su presente.

 

¿Por qué no existe una postura común?

 

No conocemos las razones internas por las que todavía no se ha publicado una declaración institucional definitiva.

 

Puede haber discrepancias políticas, diferentes valoraciones técnicas, cuestiones de competencia administrativa o dificultades para alcanzar el consenso. Sin las actas y comunicaciones correspondientes, no sería riguroso atribuir motivos concretos a sus representantes.

 

Pero la falta de competencias para autorizar o paralizar directamente una instalación no impide necesariamente promover estudios, solicitar información, impulsar reuniones, formular propuestas o dirigirse a otras administraciones.

 

La Mancomunitat no puede sustituir a la Generalitat en sus competencias ambientales. Tampoco está obligada a posicionarse en contra de un proyecto por el mero hecho de que exista oposición vecinal.

Lo que sí puede exigírsele políticamente es claridad sobre sus actuaciones, transparencia en sus acuerdos y una explicación comprensible de cómo aborda los intereses comunes de los municipios afectados.

 

No tener la última palabra administrativa no significa carecer de voz institucional.

 

Una comarca no puede dividirse entre quienes reciben los beneficios y quienes temen soportar los impactos

 

En un proyecto de esta naturaleza, las posibles ventajas energéticas y económicas deben analizarse junto con sus costes territoriales y sociales.

 

¿Qué municipios se benefician de la actividad? ¿Dónde se generan los residuos? ¿Por qué se selecciona una determinada ubicación? ¿Qué poblaciones soportarán el tráfico y las posibles molestias? ¿Quién vigilará los impactos y cómo se atenderán las reclamaciones?

 

Estas preguntas no prejuzgan el resultado de los estudios ambientales. Exigen que los beneficios y riesgos se expliquen con el mismo rigor.

 

Los límites municipales sirven para organizar la administración, pero no detienen el viento, el tráfico ni las aguas subterráneas.

 

Y si el desarrollo comarcal ha de ser equilibrado, las preocupaciones de los pueblos y urbanizaciones próximas merecen formar parte de las decisiones que afecten a su entorno.

 

Entonces, ¿para qué sirve la Mancomunitat?

 

Sería injusto afirmar que la institución no sirve para nada. Sus programas sociales, de empleo y de atención a la ciudadanía tienen una utilidad concreta y documentada.

 

Pero precisamente porque tiene una función pública reconocida, su actuación ante este conflicto merece ser examinada con especial atención.

 

Una institución capaz de coordinar a 17 municipios para desarrollar programas, gestionar servicios y aprobar estrategias territoriales también puede explicar qué iniciativas ha impulsado para afrontar un conflicto ambiental de alcance comarcal.

 

No se trata de exigir que todos los alcaldes piensen igual. Se trata de conocer qué han hecho, qué propuestas han presentado y qué respuesta están dispuestos a ofrecer a quienes consideran amenazado su entorno.

 

Una mancomunidad debe ser algo más que una suma de ayuntamientos reunidos alrededor de una mesa.

 

Debe proporcionar instrumentos de cooperación cuando los problemas superan las fronteras municipales.

 

La pregunta que continúa sin respuesta

 

Mientras la controversia continúa y las obras avanzan, los vecinos de Monravana, lliria, El Ferriol, Camp de Túria, Casinos, Domeño y otras zonas próximas siguen reclamando certezas sobre el futuro de su entorno.

 

La Mancomunitat fue creada para favorecer la cooperación entre los pueblos. Es el momento de conocer cómo está aplicando ese principio ante uno de los debates territoriales más significativos que afronta actualmente la comarca.

 

No se pide una condena anticipada de la instalación. Se pide información, transparencia, responsabilidad institucional y una posición argumentada ante una preocupación ciudadana real.

 

¿Dónde está la Mancomunitat Camp de Túria?

 

¿Está trabajando en una respuesta común? ¿Por qué no conocemos el resultado de la declaración institucional anunciada en junio? ¿Qué medidas propone para garantizar que las decisiones sobre el territorio tengan en cuenta a todos los municipios afectados?

 

Una comarca no se defiende únicamente con declaraciones sobre sostenibilidad. Se defiende también cuando sus instituciones afrontan públicamente las decisiones difíciles.

 

Y cuando los ciudadanos preguntan, merecen respuestas.

 

 

 

Documentación consultada

Mancomunitat Camp de Túria: historia, misión y fines institucionales

Ley 21/2018, de mancomunidades de la Comunitat Valenciana

Pleno de la Mancomunitat del 10 de junio de 2026: intervenciones y escrito registrado

Pleno del 23 de septiembre de 2026: orden del día y grabación

Información sobre la declaración institucional anunciada en junio — Crònica Camp de Túria

Debate de marzo sobre la ubicación de la macroplanta — Más Turia

Agenda Urbana Comarcal aprobada en septiembre — Mancomunitat

 

Información revisada a 9 de octubre de 2026. La ausencia de una declaración publicada en las fuentes consultadas no permite descartar que existan documentos internos o actuaciones todavía no difundidas.

 

 

 

¿DÓNDE VAN A PARAR LAS 177.009 TONELADAS DE DIGESTATO DE LA MACROPLANTA DE LLÍRIA?

 

La macroplanta de biometano de Llíria prevé recibir hasta 192.700 toneladas de residuos al año y generar 177.009 toneladas de digestato. A esto se suman 333 toneladas de envases, cenizas y residuos peligrosos. Sin embargo, no hemos encontrado en la documentación pública examinada un plan territorial detallado que permita comprobar dónde terminarán todos estos materiales.

 

177.009 TONELADAS AL AÑO. ¿DÓNDE ACABARÁN?

 

La Declaración de Impacto Ambiental de la macroplanta, publicada en diciembre de 2024, recoge las siguientes cantidades anuales previstas:

 

99.624 toneladas de digestato líquido.

 

77.385 toneladas de digestato sólido.

 

333 toneladas de residuos de envases.

 

100 toneladas de cenizas.

 

8,70 toneladas de residuos peligrosos de mantenimiento y oficinas.

 

La documentación explica cómo se almacenará el digestato dentro de las instalaciones, mediante balsas y zonas de almacenamiento.

 

Pero almacenar no es gestionar definitivamente.

 

¿A qué municipios se transportará? ¿Qué agricultores lo recibirán? ¿Cuántas hectáreas se necesitan? ¿Existen acuerdos de recepción?

 

Estas respuestas no aparecen de forma suficientemente detallada en las resoluciones públicas examinadas.

 

Consultar Declaración de Impacto Ambiental — DOGV

 

 

333 TONELADAS DE ENVASES Y RESIDUOS PELIGROSOS: ¿CÓMO LOS VAN A TRATAR?

 

Existe otra cuestión que merece especial atención: la planta también recibirá residuos orgánicos envasados que deberán separarse de sus envoltorios.

 

Estamos hablando de materiales que pueden proceder de alimentos envasados, productos agroalimentarios y otras corrientes orgánicas autorizadas. Pueden incluir plásticos, bolsas, bandejas, latas, envases y diferentes materiales de embalaje.

 

La Declaración de Impacto Ambiental contempla un sistema de separación de envases dentro de una nave cubierta, destinado a separar estos materiales de la materia orgánica que seguirá hacia el proceso de digestión.

 

Pero la propia documentación reconoce que esta actividad generará 333 toneladas anuales de residuos de envases.

 

¿Qué ocurrirá después con ellos?

 

¿Se reciclarán? ¿Se enviarán a otras plantas de tratamiento? ¿Qué gestor autorizado los recibirá? ¿Cómo se tratarán los envases que contengan restos orgánicos? ¿Qué controles evitarán que fragmentos de plástico terminen mezclados con el digestato?

 

Separar los envases no significa que desaparezcan. Son residuos que también necesitan un destino final y una gestión documentada.

 

Además, el proyecto prevé generar aproximadamente 8,7 toneladas anuales de residuos peligrosos procedentes del mantenimiento y las oficinas.

.

La documentación ambiental establece que los residuos no asimilables a urbanos se entregarán a gestores autorizados. Antes de retirarlos, deberán almacenarse separados, bajo cubierta, sobre superficies impermeabilizadas y con sistemas de retención de posibles derrames. Los peligrosos no podrán mezclarse con otros residuos y su almacenamiento ordinario no deberá superar seis meses.

Por tanto, existen medidas de gestión previstas.

 

Pero seguimos preguntando: ¿qué empresas los recogerán, dónde serán tratados y qué operaciones concretas se realizarán con ellos?

 

La ciudadanía debería poder comprobar el destino tanto del digestato como de los envases, las cenizas y los residuos peligrosos.

 

¿CUÁNTAS HECTÁREAS SE NECESITARÍAN?

 

Si utilizamos como ejemplo una aplicación de 40 toneladas por hectárea al año, las 177.009 toneladas equivaldrían a unas 4.425 hectáreas.

 

Con 20 toneladas por hectárea, serían aproximadamente 8.850 hectáreas.

 

Son cálculos ilustrativos, no dosis agronómicas autorizadas. La superficie realmente necesaria dependerá de la composición del digestato, los cultivos, las características del suelo y los límites legales.

 

¿Dónde están esos terrenos? 

 

¿Se ha demostrado que pueden recibir el material sin perjudicar los suelos ni las aguas?

 

También resulta necesario conocer qué controles analíticos se realizarán para garantizar que el digestato destinado a uso agrícola no contiene niveles inaceptables de contaminantes o materiales impropios.

 

EL ACUÍFERO LLÍRIA-CASINOS, EN EL CENTRO DE LA PREOCUPACIÓN

 

La propia Declaración de Impacto Ambiental reconoce riesgos potenciales de contaminación derivados de fugas, vertidos accidentales o filtraciones durante el almacenamiento de residuos y digestato.

Además, identifica la masa de agua subterránea Llíria-Casinos, cuyo estado ya figuraba como malo en la documentación hidrológica citada.

 

Esto no significa que exista contaminación causada por la planta, sino que resulta imprescindible prevenir cualquier afección.

 

Sin saber dónde se aplicará el digestato, tampoco podemos comprobar los posibles impactos acumulados sobre los terrenos agrícolas y las aguas subterráneas.

 

¿Y LOS CAMIONES QUE TENDRÁN QUE RETIRARLO?

 

El transporte representa otra cuestión pendiente.

 

Si las 177.009 toneladas previstas salieran íntegramente en vehículos con 25 toneladas de carga útil, serían necesarios aproximadamente 7.080 viajes de camión cargado al año.

 

Es una estimación ilustrativa, no una previsión oficial del tráfico, porque las cantidades realmente expedidas dependerán del tratamiento y de las recirculaciones.

 

A ello habría que sumar la retirada de los envases, las cenizas y los residuos peligrosos, conforme a sus necesidades específicas de transporte y gestión.

 

¿Dónde está la planificación de los destinos, las rutas, los kilómetros recorridos y las emisiones asociadas al transporte?

 

¿Es economía circular transportar enormes cantidades de residuos sin que la ciudadanía pueda comprobar previamente su destino?

 

¿QUÉ EXIGE LA LEGISLACIÓN?

 

La normativa española establece obligaciones de correcta gestión y trazabilidad de residuos, así como condiciones para la utilización agrícola de determinados materiales.

Entre las disposiciones relevantes encontramos:

 

Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados.

 

Real Decreto 1051/2022 sobre nutrición sostenible de suelos agrarios.

 

Real Decreto 553/2020 sobre traslado de residuos.

 

Estas normas no exigen necesariamente un documento único llamado «plan territorial del digestato», pero sí establecen obligaciones de gestión, control y trazabilidad según el material y su destino.

 

La Generalitat y la promotora deberían hacer pública una planificación verificable que permita conocer los destinos previstos del digestato, los envases, las cenizas y los residuos peligrosos, así como las capacidades de recepción y las garantías ambientales.

 

EL TERRITORIO MERECE RESPUESTAS, NO PROMESAS

 

Los vecinos de Lliria, El Ferriol, Monravana, Camp de Túria, Casinos, Domeño y las poblaciones próximas tienen derecho a conocer el impacto completo de la instalación.

 

La documentación oficial identifica las cantidades de residuos que entrarán y los materiales residuales que se prevé generar.

 

Pero todavía no hemos podido comprobar públicamente un plan territorial completo de sus destinos.

Es posible que exista información adicional en los anexos del expediente 029/22 IPPC, que debe examinarse antes de afirmar que ese plan no existe administrativamente.

 

Lo que exigimos es transparencia y garantías documentadas.

 

Porque producir biometano no basta para demostrar que una actividad es ambientalmente sostenible. También es necesario garantizar una gestión segura de todo lo que queda después: digestato líquido, digestato sólido, envases, cenizas y residuos peligrosos.

 

177.009 TONELADAS DE DIGESTATO CADA AÑO.

 

333 TONELADAS DE ENVASES Y ENVOLTORIOS.

 

Y RESIDUOS PELIGROSOS QUE TAMBIÉN DEBEN GESTIONARSE.

 

¿DÓNDE ESTÁ EL PLAN?

 

¿DÓNDE VAN A LLEVARLO TODO?

 

Antes de hablar de energía verde, expliquen qué harán con todo lo que queda después de producirla.

 

 

 

DOCUMENTACIÓN OFICIAL

1. Declaración de Impacto Ambiental — expediente 198/2023/AIA.

Páginas 5 y 6: separación de envases, generación de digestato, residuos de envases, cenizas, residuos peligrosos y medidas de almacenamiento y gestión.

Consultar documento oficial — DOGV, diciembre de 2024

2. Autorización Ambiental Integrada — expediente 029/22 IPPC.

Publicación oficial de la autorización ambiental 765/AAI/CV. Para conocer todas sus condiciones resulta necesario consultar también la resolución íntegra y sus modificaciones.

Consultar publicación de la AAI — DOGV, marzo de 2025

Nota documental: Las cantidades mencionadas son previsiones del proyecto recogidas en su evaluación ambiental, no mediciones de producción real. La ausencia de destinos concretos en la documentación pública examinada no demuestra que no existan contratos, gestores o planes en el expediente administrativo completo. Precisamente por eso se solicita su consulta y publicación, con las limitaciones legales que correspondan.

 

 

NO MACROPLANTA DE BIOMETANO EN LLÍRIA

 

El Camp de Túria merece transparencia, seguridad ambiental y respeto por su territorio.

 

 

 

¿CUÁNTOS CAMIONES CIRCULARÁN REALMENTE POR LA MACROPLANTA DE BIOMETANO DE LLÍRIA?

 

The Green Vector publica cifras diferentes sobre el tráfico de la macroplanta: en su manifiesto habla de 37 camiones diarios, mientras que en la web actual del proyecto señala 47 camiones de entrada y 23 de salida. Además, asegura que las rutas están definidas y controladas, pero no hemos localizado públicamente el estudio logístico completo que permita comprobar los itinerarios, los retornos y el impacto total del transporte.

 

 

La investigación de la documentación publicada por The Green Vector revela dos referencias diferentes al transporte de residuos.

 

En su manifiesto oficial, la promotora habla de 37 camiones diarios de aportación de residuos, aproximadamente uno cada 40 minutos.

 

Sin embargo, en la página actual del proyecto de Llíria, las cifras son:

 

47 camiones diarios de entrada con residuos.

 

23 camiones diarios de salida con materiales.

 

70 transportes diarios con carga, entre entradas y salidas.

 

La empresa no aclara suficientemente en estos apartados por qué aparecen cifras distintas, si corresponden a diferentes escenarios de producción o cómo contabiliza los vehículos que regresan vacíos

.

La pregunta es sencilla: 

 

¿cuántos movimientos reales de camiones habrá cada día en las carreteras del Camp de Túria?

 

¿HASTA 140 MOVIMIENTOS DIARIOS CONTANDO LOS RETORNOS?

 

Los 70 transportes diarios anunciados por The Green Vector no equivalen necesariamente al número total de movimientos de vehículos.

 

Si cada transporte cargado necesitara un desplazamiento de retorno independiente, podrían producirse 140 movimientos diarios de camiones.

 

Si se aprovecharan los mismos vehículos para introducir residuos y retirar materiales, el número sería inferior.

 

Además, una estimación propia basada en la capacidad máxima de tratamiento de la planta, las cantidades previstas de digestato y 220 días anuales de transporte arroja aproximadamente 80 viajes cargados diarios, equivalentes a 160 movimientos contando retornos independientes.

 

Estas cifras son escenarios ilustrativos, no previsiones oficiales. El tráfico real dependerá de las cargas, los horarios, la recirculación de digestato y la organización logística.

 

¿Dónde está el cálculo técnico que determine el número real de vehículos, los recorridos y los retornos?

 

LA EMPRESA AFIRMA QUE LAS RUTAS ESTÁN CONTROLADAS

 

The Green Vector asegura que dispone de rutas definidas y monitorizadas para evitar el paso de camiones por núcleos urbanos.

 

También anuncia diferentes medidas:

 

Utilización de carreteras principales y autovías.

 

Vehículos cisterna estancos y bañeras cubiertas.

 

Control de peso mediante dos básculas internas.

 

Vado sanitario para vehículos.

 

Medidas para evitar colas fuera de la parcela.

 

Supervisión de rutas mediante los contratos de transporte.

 

Estas medidas aparecen como compromisos de la promotora.

 

Sin embargo, no hemos localizado en las publicaciones examinadas un plano detallado que identifique todas las rutas previstas, los municipios atravesados, los kilómetros recorridos ni los destinos del digestato y los demás materiales.

 

La propia empresa afirma que esas rutas están definidas. Por ello, sería importante que facilitara la documentación técnica que permita conocerlas.

 

 

¿QUÉ OCURRE CON EL TRANSPORTE DEL DIGESTATO Y LOS DEMÁS RESIDUOS?

 

La Declaración de Impacto Ambiental contempla una capacidad de tratamiento de hasta 

 

192.700 toneladas anuales de residuos orgánicos.

 

También prevé generar:

 

177.009 toneladas anuales de digestato líquido y sólido.

 

333 toneladas de residuos de envases.

 

100 toneladas de cenizas.

 

8,7 toneladas de residuos peligrosos procedentes del mantenimiento y oficinas.

 

La planta contempla además otros transportes auxiliares, como el suministro de astillas para la caldera de biomasa, agua potable mediante cisternas y retirada de aguas sanitarias.

 

¿Están incluidos todos estos desplazamientos en las cifras de tráfico anunciadas por la empresa?

 

¿Los 23 camiones diarios de salida contemplan la retirada del digestato, los envases, las cenizas y los demás materiales?

 

¿A qué instalaciones o terrenos agrícolas se transportarán?

 

¿Se han calculado los kilómetros recorridos y las emisiones asociadas?

 

Consultar Declaración de Impacto Ambiental

 

¿UN CAMIÓN CADA 40 MINUTOS?

 

Otra cuestión merece una explicación.

 

En su manifiesto, The Green Vector señala que los 37 camiones diarios de aportación de residuos equivalen aproximadamente a uno cada 40 minutos.

 

Sin embargo, esa frecuencia presupone distribuir las llegadas durante prácticamente 24 horas.

 

Si los mismos 37 camiones llegaran durante una jornada de 14 horas, tendríamos aproximadamente un camión de entrada cada 23 minutos, sin contar las salidas.

 

La Declaración de Impacto Ambiental contempla restricciones al trabajo nocturno, por lo que sería necesario conocer el horario concreto de recepción y expedición de materiales para comprobar la frecuencia real del tráfico.

 

No es lo mismo repartir los camiones durante todo el día que concentrarlos en una jornada de actividad más reducida.

 

OTRA DIFERENCIA: ¿192.700 O 197.200 TONELADAS ANUALES?

 

Mientras que la Declaración de Impacto Ambiental de 2024 y el manifiesto mencionan 192.700 toneladas anuales, la página del proyecto presenta una cifra de 197.200 toneladas anuales como límite máximo autorizado.

 

Son 4.500 toneladas de diferencia.

 

Podría tratarse de una errata o de una modificación posterior, pero necesitamos conocer qué documento administrativo respalda la cifra actualmente publicada.

 

¿Cuál es la capacidad máxima vigente y qué volumen de transporte se utilizó para realizar la evaluación ambiental?

 

¿DÓNDE ESTÁ EL ESTUDIO LOGÍSTICO COMPLETO?

 

La normativa ambiental exige evaluar los efectos significativos de los proyectos, incluidos los derivados del transporte cuando resulten relevantes.

 

Sin embargo, no hemos podido localizar públicamente, en los documentos examinados, una planificación logística que permita comprobar conjuntamente:

 

El número total de movimientos diarios, incluyendo retornos.

 

Las rutas concretas y los municipios afectados.

 

Los horarios de entrada y salida.

 

Los destinos previstos del digestato y los residuos secundarios.

 

Los kilómetros anuales de transporte.

 

Las emisiones, el ruido y los posibles efectos acumulativos.

 

Los desplazamientos auxiliares necesarios para el funcionamiento de la instalación.

 

La ausencia de esta información en las publicaciones examinadas no demuestra que no exista dentro del expediente administrativo 029/22 IPPC.

 

Precisamente por eso solicitamos a la Generalitat Valenciana y a The Green Vector que faciliten o identifiquen los documentos que permitan verificar estos aspectos.

 

EL CAMP DE TÚRIA MERECE CONOCER EL IMPACTO REAL

 

Los vecinos de Lliria, El Ferriol, Monravana, Casinos, Domeño y las demás poblaciones próximas tienen derecho a conocer el tráfico que generará una instalación industrial de esta magnitud.

 

No basta con anunciar medidas de control ni afirmar que las rutas están planificadas.

 

Es necesario poder comprobar cuántos camiones circularán, por dónde lo harán, qué transportarán y cuál será su impacto sobre el territorio.

 

La propia promotora publica 47 camiones diarios de entrada y 23 de salida, mientras mantiene un manifiesto que menciona 37 camiones diarios de aportación de residuos.

 

Son cifras que necesitan una explicación técnica.

 

¿70 TRANSPORTES DIARIOS CON CARGA?

 

¿HASTA 140 MOVIMIENTOS CONTANDO RETORNOS INDEPENDIENTES?

 

¿ESTÁN INCLUIDOS TODOS LOS RESIDUOS Y SUMINISTROS?

 

¿DÓNDE ESTÁ EL ESTUDIO LOGÍSTICO QUE LO JUSTIFICA?

 

Antes de hablar de economía circular, expliquen cuántos camiones serán necesarios para mantenerla funcionando y qué consecuencias tendrá su circulación para el Camp de Túria.

 

 

 

 

DOCUMENTACIÓN Y FUENTES

1. Página oficial del proyecto de Llíria — The Green Vector.

Cifras de 47 camiones diarios de entrada y 23 de salida, medidas de control, rutas y avisos sobre las obras.

https://thegreenvector.com/proyecto/lliria/

2. Manifiesto de The Green Vector.

Apartado sobre tráfico y transporte. Referencia a 37 camiones diarios y compromisos de monitorización de rutas.

https://thegreenvector.com/manifiesto-de-the-green-vector/

3. Declaración de Impacto Ambiental — expediente 198/2023/AIA.

Capacidad de tratamiento, cantidades de digestato, generación de residuos, condiciones ambientales y referencias al tráfico.

https://dogv.gva.es/datos/2024/12/12/pdf/2024_12262_es.pdf

4. Información sobre el inicio de las obras — The Green Vector.

Horarios previstos de construcción y medidas de control ambiental.

https://thegreenvector.com/wp-content/uploads/2026/02/Lliria-informacion-social-inicio-de-obra.pdf

5. Ley 21/2013 de evaluación ambiental.

Regulación de la evaluación de efectos ambientales significativos.

https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2013-12913

Nota: Las cifras de 37, 47 y 23 camiones proceden de publicaciones de la promotora. Los escenarios de 140 y 160 movimientos diarios son estimaciones condicionadas por las hipótesis de transporte y retorno. No deben interpretarse como cifras oficiales de tráfico efectivo. La falta de localización de estudios en las fuentes públicas consultadas tampoco acredita su inexistencia en el expediente administrativo completo.

NO MACROPLANTA DE BIOMETANO EN LLÍRIA

El Camp de Túria merece transparencia, seguridad ambiental y respeto por su territorio.

ALERTABIOMETA.COM 

— INFORMACIÓN SOBRE LA MACROPLANTA DE BIOMETANO DE LLÍRIA

 

Infórmate, consulta los documentos y descubre qué está ocurriendo en el Camp de Túria. Porque conocer la verdad es el primer paso para defender nuestro futuro.

¿BASTA CON QUE SEA LEGAL? 

 

Llegados a este punto aparece una cuestión que va más allá de expedientes, permisos y artículos de una ley: la ética pública.

 

Una Administración puede cumplir formalmente un procedimiento y, sin embargo, dejar abierta una pregunta legítima sobre si la ciudadanía ha podido comprender desde el principio la dimensión real y completa de aquello que se pretende construir.

 

En este caso hablamos de una instalación que no funciona aisladamente. La macroplanta produce el biometano; otras infraestructuras permiten acondicionarlo, transportarlo e introducirlo en la red. Sobre el terreno esas piezas terminarán funcionando conjuntamente, aunque administrativamente puedan corresponder a expedientes, titulares o procedimientos distintos

.

La Ley 21/2013 de evaluación ambiental no se limita a contemplar impactos inmediatos: exige considerar efectos sobre la población y la salud humana, además de efectos secundarios, acumulativos y sinérgicos. La propia ley define además el “fraccionamiento de proyectos” como la división artificiosa destinada a evitar una evaluación ordinaria cuando conjuntamente se superarían determinados umbrales. Eso no significa que podamos afirmar que eso sea jurídicamente lo sucedido en Llíria; para afirmarlo sería necesaria una valoración administrativa o judicial específica.

 

Pero ética y legalidad no son exactamente lo mismo.

 

Cuando una actuación industrial puede preocupar a población residente a varios kilómetros de distancia, lo responsable no debería ser preguntarse únicamente cuál es la distancia que marca cada expediente. El alcance real depende del impacto que se analice: tráfico, ruido, olores, emisiones, aguas, riesgos accidentales o efectos acumulativos pueden tener ámbitos territoriales diferentes. Precisamente por eso resulta importante que la ciudadanía pueda conocer el sistema completo y no tenga que reconstruirlo buscando documentos dispersos.

 

Existe, sin embargo, otra cara de esta cuestión que conviene reconocer.

 

La legislación valenciana sobre transparencia y buen gobierno establece principios muy claros: orientación a la ciudadanía, responsabilidad, rendición de cuentas, integridad, imparcialidad, objetividad y actuación dirigida a satisfacer el interés general. También exige que la Administración genere confianza y actúe con transparencia.

 

Por tanto, el deber de un responsable público no termina necesariamente cuando puede decir:

 

“El expediente es legal.”

 

También debería poder responder:

 

“¿Hemos explicado a los vecinos todo el proyecto?”

“¿Han podido conocer conjuntamente las instalaciones necesarias para hacerlo funcionar?”

“¿Se han estudiado suficientemente los efectos acumulativos?”

“¿Hemos intentado despejar sus dudas antes de que las obras comenzaran?”

“¿Podemos defender esta decisión públicamente mostrando toda la documentación?”

 

Los cargos públicos reciben su remuneración de fondos públicos. Su obligación es tomar decisiones dentro de la legalidad y orientadas al interés general. Precisamente por ello tienen una responsabilidad adicional: explicar por qué consideran que una actuación de esta magnitud protege adecuadamente ese interés general cuando existe una fuerte preocupación ciudadana.

 

Y aquí es donde puede producirse la distancia entre lo jurídicamente admisible y lo socialmente responsable.

 

Puede ser legal tramitar separadamente determinadas infraestructuras.

 

Puede ser legal que intervengan diferentes promotores.

 

Puede ser legal que existan varios procedimientos administrativos.

 

Pero si el resultado final provoca que ningún procedimiento permita a la ciudadanía visualizar fácilmente la totalidad del sistema industrial que acabará funcionando sobre el territorio, entonces existe, como mínimo, un problema de transparencia y de confianza que merece una explicación pública.

 

No deberíamos llamar “triquiñuela” a algo hasta demostrar que existe una utilización artificiosa de la norma. Pero tampoco deberíamos aceptar automáticamente que algo es satisfactorio simplemente porque cada pieza, examinada individualmente, ha conseguido superar su correspondiente procedimiento administrativo.

 

Porque la pregunta ética fundamental continúa intacta:

 

Si todas esas instalaciones son necesarias para conseguir una misma finalidad industrial, ¿quién asumió la responsabilidad de mirar el conjunto?

 

Y quizá esa sea la pregunta más importante de todas.

 

Porque las leyes dividen competencias.

 

Los expedientes dividen procedimientos.

 

Las administraciones dividen responsabilidades.

 

Pero las personas que viven alrededor reciben el resultado completo.

 

 

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— INFORMACIÓN SOBRE LA MACROPLANTA DE BIOMETANO DE LLÍRIA

 

En alertabiometa.com encontrarás información, documentación oficial, investigaciones y noticias sobre la macroplanta de biometano proyectada en Llíria y sus posibles repercusiones ambientales y sociales.

EL AGUA BAJO NUESTROS PIES

 

La macroplanta de biometano se proyecta sobre la masa de agua subterránea Llíria-Casinos, un acuífero que ya se encuentra en mal estado químico por nitratos.

 

El dato oficial es especialmente preocupante: la planificación hidrológica ha manejado concentraciones de hasta 186 mg/l de nitratos, frente al valor de referencia de 50 mg/l. La recuperación del buen estado químico se ha aplazado hasta 2039,lo que demuestra hasta qué punto este acuífero ya está sometido a una fuerte presión.

 

Además, el manantial de Sant Vicent de Llíria constituye una de las principales descargas naturales del sistema hidrogeológico Llíria-Casinos. Esto no significa que cualquier fuga producida en la planta vaya necesariamente a llegar al manantial, pero sí demuestra que las aguas subterráneas de la zona forman parte de un sistema conectado.

 

Y aquí aparece el riesgo.

 

La propia autorización ambiental reconoce como uno de los principales peligros para el suelo y las aguas subterráneas los posibles derrames, fugas, lixiviados o roturas de depósitos relacionados con residuos, lodos, SANDACH, estiércol y digestato.

 

La planta contará con impermeabilización, drenajes y sistemas de contención destinados precisamente a evitarlo. Pero ninguna medida técnica convierte el riesgo en cero.

 

Si un vertido importante superara esas barreras y alcanzara el acuífero, podrían incorporarse al agua sustancias como nitrógeno, amonio, materia orgánica y otros contaminantes asociados a los residuos tratados. Una vez dentro de las aguas subterráneas, la contaminación puede desplazarse lentamente y permanecer durante años.

 

Por eso la pregunta no debería ser únicamente si la planta cumple las medidas de seguridad.

 

La pregunta debería ser:

 

¿Es razonable añadir una nueva fuente potencial de contaminación sobre un acuífero que ya presenta uno de los problemas de nitratos más graves de la Demarcación del Júcar?

 

Y todavía queda otra cuestión que debería responderse públicamente:

 

¿Existe un estudio hidrogeológico actualizado que permita descartar que un accidente grave pudiera alcanzar las líneas de flujo que alimentan el manantial de Sant Vicent?

 

Porque cuando hablamos de aguas subterráneas, muchas veces el problema no se descubre cuando comienza.

 

Se descubre cuando ya ha llegado al agua.

 

 

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— INFORMACIÓN SOBRE LA MACROPLANTA DE BIOMETANO DE LLÍRIA

Infórmate, consulta los documentos y descubre qué está ocurriendo en el Camp de Túria. Porque conocer la verdad es el primer paso para defender nuestro futuro.

RESIDUOS ENVASADOS EN LLÍRIA: 

 

¿ECONOMÍA CIRCULAR O UNA NUEVA CARGA PARA NUESTRO VALLE?


Alimentos caducados, plásticos, envases contaminados, digestato y miles de viajes en camión. ¿Es realmente verde todo lo que se presenta como energía renovable?

 

Cuando escuchamos hablar de una planta de biometano, podemos imaginar restos agrícolas, estiércol o residuos vegetales que se transforman en energía limpia. Sin embargo, la documentación oficial de la macroplanta proyectada en Llíria describe una actividad mucho más compleja.

 

La instalación promovida por Bioenergía Gas Renovable V, vinculada a The Green Vector, contempla una capacidad de tratamiento de 192.700 toneladas anuales de residuos orgánicos no peligrosos, procedentes de diferentes actividades ganaderas, agroalimentarias, industriales y municipales.

 

Entre estos materiales también se encuentran residuos agroalimentarios envasados que deberán pasar por una máquina denominada depacker o desenvasadora, encargada de separar los alimentos de sus envoltorios antes de continuar el tratamiento.

 

Pero surge una pregunta fundamental:

 

¿Qué ocurre con todos esos envases después de separar su contenido? ¿Y qué pasa si algunos están contaminados por sustancias peligrosas?

 

La respuesta resulta especialmente interesante después de consultar la Declaración de Impacto Ambiental y el Registro oficial de Productores de Residuos de la Generalitat Valenciana.

 

1. No solamente llegan residuos agrícolas: también productos envasados

La documentación del proyecto contempla una línea específica de recepción y separación de envases procedentes de residuos agroalimentarios.

 

Estos materiales pueden incluir alimentos caducados o fuera de especificación, excedentes de fabricación, productos en bandejas de plástico, tarrinas, recipientes de cartón, envases alimentarios y otros productos acompañados de materiales de embalaje.

 

La planta también está autorizada para recibir diferentes residuos orgánicos, lodos y subproductos procedentes de actividades industriales y agroalimentarias.

 

El procedimiento de desenvasado consiste en separar mecánicamente el contenido orgánico de los materiales que lo envuelven.

 

La materia orgánica continúa hacia la digestión anaerobia para producir biogás. Los plásticos, cartones y demás materiales separados se convierten en residuos que necesitan almacenamiento y gestión posterior.

 

Por tanto, la instalación no solamente recibe residuos para producir gas: también genera nuevas corrientes de residuos que deberán salir nuevamente de Llíria.

Consultar la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto

 

2. La propia documentación reconoce 333 toneladas anuales de envases

 

La Declaración de Impacto Ambiental cuantifica las siguientes corrientes de residuos del proyecto:

 

99.624 toneladas anuales de digerido líquido.

77.385 toneladas anuales de digerido sólido.

333 toneladas anuales de residuos de envases.

100 toneladas anuales de cenizas.

 

En total, más de 177.442 toneladas anuales de residuos no peligrosos, incluyendo otras pequeñas corrientes auxiliares.

 

No estamos hablando, por tanto, de unos cuantos plásticos retirados ocasionalmente de los alimentos.

Estamos hablando de una instalación que prevé generar 333.000 kilogramos de residuos de envases cada año.

 

Estos materiales deberán separarse, almacenarse y transportarse a instalaciones autorizadas para su correspondiente tratamiento.

 

¿Dónde estarán esas instalaciones? ¿A cuántos kilómetros de Llíria? ¿Cuántos desplazamientos adicionales serán necesarios para evacuar todos estos materiales?

 

Son cuestiones relevantes para evaluar el impacto ambiental completo del proyecto.

 

3. El Registro oficial confirma qué residuos producirá la planta

 

Hemos consultado directamente el Registro de Productores y Gestores de Residuos de la Comunitat Valenciana.

 

La ficha oficial de Bioenergía Gas Renovable V, S.L., correspondiente al NIMA 4600038714, identifica el centro situado en el polígono 51, parcelas 126 y 213 de Llíria, vinculado a la autorización ambiental 765/AAI/CV.

 

En su inscripción 1.047/P03/CV, correspondiente a residuos no peligrosos, figuran entre otros los siguientes códigos LER:

 

15 01 01: Envases de papel y cartón.

15 01 02: Envases de plástico.

20 01 01: Papel y cartón.

20 01 02: Vidrio.

10 01 01: Cenizas del hogar, escorias y polvo de caldera.

19 06 05: Licores del tratamiento anaeróbico de residuos animales y vegetales.

19 06 06: Lodos de digestión del tratamiento anaeróbico de residuos animales y vegetales.

20 03 04: Lodos de fosas sépticas.

 

Esta inscripción confirma que la empresa tiene declaradas diferentes corrientes de residuos producidos por su instalación.

 

No obstante, la ficha pública no especifica qué cantidad exacta corresponde a cada código, ni identifica los gestores o instalaciones de destino.

 

Consultar el Registro oficial de Productores y Gestores de Residuos

 

4. ¿Y los residuos peligrosos? También aparecen en el registro de la empresa

Existe otro dato relevante que no debería pasar desapercibido.

La misma instalación figura inscrita con el número 44.943/P02/CV, correspondiente a pequeño productor de residuos peligrosos.

 

Entre los residuos peligrosos que declara producir aparecen:

 

15 01 10*: Envases que contienen restos de sustancias peligrosas o están contaminados por ellas.

13 02 05*: Aceites minerales no clorados de motor, transmisión y lubricación.

15 02 02*: Absorbentes, materiales de filtración, trapos y ropa protectora contaminados por sustancias peligrosas.

16 01 07*: Filtros de aceite.

16 06 01*: Baterías de plomo.

16 06 03*: Pilas que contienen mercurio.

19 01 10*: Carbón activo usado procedente del tratamiento de gases de combustión.

20 01 21*: Tubos fluorescentes y otros residuos que contienen mercurio.

20 01 31*: Medicamentos citotóxicos y citostáticos.

El asterisco identifica los códigos correspondientes a residuos peligrosos.

 

Es necesario aclarar algo importante: estos códigos pertenecen a los residuos que la instalación declara producir, no a los residuos peligrosos que tiene autorización para recibir como materia prima.

La autorización de tratamiento contempla residuos orgánicos no peligrosos. La inscripción como productor de residuos peligrosos no significa que la planta esté autorizada para aceptar cargamentos peligrosos.

 

Sin embargo, confirma que su funcionamiento puede generar residuos que requieren controles específicos y una gestión diferenciada.

 

Especialmente significativo resulta el código 15 01 10*, correspondiente a envases contaminados por sustancias peligrosas.

 

5. ¿Qué ocurre si un envase llega contaminado?

 

Esta es una cuestión especialmente importante cuando se reciben grandes cantidades de residuos procedentes de numerosos productores.

 

Un envase puede contener restos de alimentos, pero también puede presentar contaminación por otras sustancias.

 

La diferencia es fundamental.

 

Un envase de plástico que contiene restos alimentarios no tiene necesariamente la misma clasificación que otro contaminado por una sustancia peligrosa.

 

En este segundo caso pueden ser necesarios procedimientos específicos de identificación, separación, almacenamiento y entrega a un gestor autorizado.

 

Por eso resulta esencial conocer qué controles se aplicarán a los residuos antes de introducirlos en la desenvasadora.

 

¿Cómo comprobará la instalación que los residuos recibidos corresponden realmente a los códigos autorizados?

 

¿Qué procedimiento se aplicará si aparecen envases contaminados con sustancias peligrosas?

 

¿Cómo se evitará que una contaminación no detectada termine mezclándose con la materia orgánica destinada a los digestores?

 

No estamos afirmando que estos incidentes vayan a producirse. Estamos planteando preguntas que cualquier instalación de estas características debería poder responder mediante procedimientos técnicos verificables.

 

La correcta caracterización de las entradas, la trazabilidad y la segregación de los residuos son elementos esenciales para prevenir contaminaciones y gestionar adecuadamente cualquier material rechazado.

 

6. El coste ambiental de transportar residuos: ¿cuántos kilómetros para producir energía circular?

Hay otra cuestión que merece una reflexión.

 

The Green Vector afirma públicamente que los residuos destinados al proyecto procederían íntegramente de la Comunitat Valenciana y principalmente de un radio de 50 kilómetros.

 

La palabra «principalmente» es importante porque no representa un límite máximo de distancia para todos los residuos.

Consultar el Manifiesto de The Green Vector

 

Ahora pensemos en la logística.

 

Los residuos tienen que recogerse en sus lugares de origen, cargarse en camiones y transportarse hasta Llíria.

 

Una vez descargados, determinados productos tendrán que desempaquetarse para separar la materia orgánica de los envases.

 

Los materiales separados necesitarán nuevos destinos.

 

Al mismo tiempo, la planta deberá gestionar la salida de grandes cantidades de digestato y otros residuos de proceso.

 

Todo ello requiere transporte, instalaciones de almacenamiento, energía y operaciones auxiliares.

 

¿Cuánto combustible se consumirá anualmente para hacer funcionar toda esta cadena logística?

 

Al precio actual del diésel, el coste económico de estos desplazamientos resulta evidente, pero existe también un coste ambiental: emisiones de los vehículos, partículas, ruido, desgaste de carreteras y circulación de vehículos pesados.

 

La propia promotora presenta estimaciones de tráfico asociadas al funcionamiento de la instalación.

Para valorar el resultado ambiental global no basta con contabilizar el biometano producido. También deberían estudiarse los kilómetros recorridos por los residuos, el combustible utilizado para transportarlos, las emisiones asociadas y la gestión posterior de todas las fracciones resultantes.

 

Consultar la información del proyecto publicada por The Green Vector

 

7. ¿Es esto economía circular? ¿Es realmente verde?

La economía circular pretende aprovechar recursos, reducir residuos y disminuir el impacto ambiental de nuestras actividades.

Transformar materia orgánica residual en biometano puede contribuir a esos objetivos, especialmente cuando evita otras formas de eliminación más contaminantes.

Pero una actividad no debería considerarse ambientalmente sostenible únicamente porque produzca energía renovable.

 

La sostenibilidad debe evaluarse teniendo en cuenta todo el proceso, desde el origen de los residuos hasta el destino final de los materiales resultantes.

 

Una instalación puede producir energía renovable y, al mismo tiempo, generar impactos locales importantes.

 

Puede reducir determinadas emisiones y aumentar otras.

 

Puede proporcionar beneficios energéticos y económicos, mientras las poblaciones próximas soportan tráfico, ruido, riesgos de olores y preocupación por la calidad de su entorno.

 

Por eso resulta legítimo preguntarse si la concentración de semejante cantidad de residuos en una única instalación constituye la mejor solución ambiental y territorial para esta zona.

 

¿Se han estudiado suficientemente alternativas de tratamiento más próximas a los lugares donde se generan los residuos?

 

¿Se ha calculado el balance completo de emisiones del transporte?

 

¿Se conocen los destinos de las más de 177.000 toneladas anuales de digestato y demás residuos previstos?

 

¿Se ha evaluado adecuadamente cómo afectará esta actividad a las viviendas y núcleos habitados más cercanos?

 

Son preguntas que merecen respuestas documentadas.

 

8. El valle también tiene valor

 

Llíria, Casinos, Domeño, Monravana, Camp de Túria, El Ferriol y las poblaciones y viviendas de su entorno no son simples puntos sobre un mapa.

 

Son lugares donde viven personas, donde existen huertas, campos, actividades económicas, viviendas y familias que llevan décadas construyendo su vida.

 

El desarrollo de energías renovables puede ser necesario, pero también lo es proteger la calidad de vida de quienes habitan cerca de las instalaciones.

 

No debería plantearse la transición energética como una elección inevitable entre producir energía y preservar el territorio.

 

La verdadera cuestión es encontrar modelos que reduzcan los impactos ambientales sin trasladar una carga desproporcionada a determinadas comunidades

.

Y cuando una instalación necesita recibir hasta 192.700 toneladas de residuos al año, producir miles de toneladas de materiales secundarios y movilizar continuamente vehículos pesados, sus efectos territoriales merecen examinarse con especial atención.

 

Reflexión final: ¿energía verde para quién?

 

Al precio que va el diésel, resulta razonable preguntarse qué sentido ambiental tiene transportar miles de toneladas de residuos desde distintos lugares, llevarlos a una instalación centralizada, desempaquetarlos, separar sus envases, procesar su materia orgánica y volver a transportar los residuos que resultan del tratamiento.

 

Puede haber beneficios energéticos reales. Pero esos beneficios deben demostrarse mediante un balance ambiental completo, no solamente mediante el uso de expresiones como «energía verde» o «economía circular».

 

Porque el valle del Camp de Túria también tiene un valor ambiental, agrícola, económico y humano.

Sus campos, sus paisajes, sus viviendas y la tranquilidad de quienes habitan junto a la futura instalación forman parte de ese valor.

 

¿Sería ambientalmente preferible mantener este entorno sin una macroplanta de estas características?

 

Esa pregunta requiere comparar alternativas, impactos y beneficios con transparencia.

 

Y, sobre todo, escuchar a quienes van a convivir con sus consecuencias.

 

 

La energía renovable debe contribuir a mejorar nuestro futuro. La pregunta es si también está mejorando el futuro de las personas que viven junto a las instalaciones que la producen.

 

 

 

 

 

 

Fuentes y documentación oficial

 

1. Declaración de Impacto Ambiental de la planta de Llíria. Incluye descripción de la línea de separación de envases y balance de residuos producidos.

https://thegreenvector.com/wp-content/uploads/2025/04/Impacto-ambiental-Lliria.pdf

2. Registro de Productores y Gestores de Residuos de la Comunitat Valenciana. Bioenergía Gas Renovable V, S.L. NIMA 4600038714. Inscripciones 1.047/P03/CV y 44.943/P02/CV. Consulta oficial utilizada el 8 de octubre de 2026.

https://residuos.gva.es/RES_BUSCAWEB/buscador_residuos_avanzado.aspx

3. Información del proyecto publicada por The Green Vector. Documentación, información sobre la instalación y previsiones de funcionamiento.

https://thegreenvector.com/proyecto/lliria/

4. Manifiesto de The Green Vector. Declaraciones de la empresa sobre la procedencia territorial de los residuos.

https://thegreenvector.com/manifiesto-de-the-green-vector/

5. Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Regulación de autorizaciones, trazabilidad y gestión de residuos peligrosos y no peligrosos.

https://www.boe.es/eli/es/l/2022/04/08/7/con

6. Expediente 029/22 IPPC — AAI 765/AAI/CV. Autorización Ambiental Integrada de Bioenergía Gas Renovable V, S.L., Generalitat Valenciana. Referencia documental del proyecto.rizada a recibir. Esa distinción hace el artículo bastante más difícil de rebatir documentalmente.

 

 

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¿Qué dice el promotor y qué permite realmente la autorización?

 

El promotor de la planta de biometano de Llíria, Bioenergía Gas Renovable V / The Green Vector, ha manifestado públicamente que los residuos procederían principalmente de la Comunitat Valenciana y de un entorno aproximado de 50 km. Esa es la previsión o explicación pública de la empresa, pero no constituye por sí misma una limitación territorial de la autorización. Una publicación que analiza el manifiesto de The Green Vector recoge expresamente esas afirmaciones sobre la Comunitat Valenciana y el radio de 50 km.

 

La Autorización Ambiental Integrada AAI 765/AAI/CV, expediente 029/22 IPPC, autoriza a la instalación a tratar mediante digestión anaerobia hasta 192.700 toneladas de residuos no peligrosos al año. La resolución concede la operación R0302 —digestión anaerobia— y establece una lista concreta de 35 códigos LER autorizados.

 

Esto significa que la planta no está limitada únicamente a purines o restos agrícolas. Puede admitir, dentro de las condiciones de la autorización, residuos procedentes de agricultura y ganadería, tejidos animales, industrias cárnicas y agroalimentarias, industrias lácteas, bebidas, textiles, depuradoras, plantas de compostaje o digestión anaerobia, cocinas, restaurantes, mercados y fosas sépticas. Cuando los residuos sean SANDACH —subproductos animales no destinados al consumo humano— se requiere además cumplir su normativa sanitaria específica.

 

 

Los 35 códigos LER autorizados

 

02 01 01 — Lodos de lavado y limpieza.

02 01 02 — Residuos de tejidos de animales.

02 01 03 — Residuos de tejidos de vegetales.

02 01 06 — Heces de animales, orina y estiércol, incluida paja podrida, y efluentes recogidos selectivamente.

02 01 07 — Residuos de la silvicultura.

02 02 01 — Lodos de lavado y limpieza.

02 02 02 — Residuos de tejidos de animales.

02 02 03 — Materiales inadecuados para el consumo o la elaboración.

02 02 04 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes.

02 03 01 — Lodos de lavado, limpieza, pelado, centrifugado y separación.

02 03 04 — Materiales inadecuados para el consumo o la elaboración.

02 03 05 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes.

02 04 03 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes.

02 05 01 — Materiales inadecuados para el consumo o la elaboración.

02 05 02 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes.

02 06 01 — Materiales inadecuados para el consumo o la elaboración.

02 06 03 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes.

02 07 01 — Residuos de lavado, limpieza y reducción mecánica de materias primas.

02 07 02 — Residuos de la destilación de alcoholes.

02 07 04 — Materiales inadecuados para el consumo o la elaboración.

02 07 05 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes.

04 02 10 — Materia orgánica de productos naturales, por ejemplo grasa o cera.

04 02 20 — Lodos del tratamiento in situ de efluentes distintos de los incluidos en el código 04 02 19.

19 05 01 — Fracción no compostada de residuos municipales y asimilados.

19 05 02 — Fracción no compostada de residuos de procedencia animal o vegetal.

19 06 03 — Licores del tratamiento anaeróbico de residuos municipales.

19 06 04 — Lodos de digestión del tratamiento anaeróbico de residuos municipales.

19 06 05 — Licores del tratamiento anaeróbico de residuos animales y vegetales.

19 06 06 — Lodos de digestión del tratamiento anaeróbico de residuos animales y vegetales.

19 08 05 — Lodos del tratamiento de aguas residuales urbanas.

19 08 12 — Lodos del tratamiento biológico de aguas residuales industriales.

19 08 14 — Lodos procedentes de otros tratamientos de aguas residuales industriales.

20 01 08 — Residuos biodegradables de cocinas y restaurantes.

20 03 02 — Residuos de mercados municipales.

20 03 04 — Lodos de fosas sépticas.

 

El listado completo figura en las páginas 27 y 28 de la resolución oficial.

 

¿Pueden llegar residuos desde otros países de Europa? Sí, jurídicamente es posible

 

La propia AAI incluye un apartado específico sobre traslado de residuos y establece que la entrada y salida de residuos del territorio nacional deberá ajustarse a la legislación sobre traslados de residuos. Por tanto, un residuo procedente de otro país podría llegar a la planta si pertenece a los residuos admitidos y cumple todos los procedimientos, autorizaciones, controles y documentación exigibles para un traslado internacional.

 

 

Documento oficial

 

Resolución íntegra: AAI 765/AAI/CV — expediente 029/22 IPPC — Bioenergía Gas Renovable V, S.L.

La resolución fue dictada el 17 de diciembre de 2024 y posteriormente publicada por la Generalitat dentro de la relación de autorizaciones ambientales integradas.

 

Consultar/verificar la resolución oficial en la Generalitat Valenciana

 

Publicación oficial de la AAI en el DOGV

¿ES ÉTICO QUE THE GREEN VECTOR PATROCINE EL DEPORTE DE LLÍRIA EN PLENO CONFLICTO POR SU MACROPLANTA?

 

El patrocinio del deporte local es, en principio, una actividad legítima y positiva. Las empresas pueden apoyar clubes, asociaciones y actividades sociales y contribuir económicamente a su funcionamiento.

Pero la cuestión cambia cuando quien patrocina algunas de las instituciones deportivas más representativas de un municipio es, al mismo tiempo, la empresa promotora de un proyecto industrial que está provocando una importante controversia social en ese mismo territorio.

 

El 22 de septiembre de 2026, The Green Vector formalizó acuerdos de patrocinio con el Club Esportiu Bàsquet Llíria y el Club Handbol Llíria para la temporada 2026/2027. La operación se presenta públicamente como una contribución al deporte, la vida saludable, el esfuerzo y el compromiso con el entorno.

 

El contexto, sin embargo, importa.

 

Durante 2026 se han producido manifestaciones y protestas contra la planta de biometano promovida por The Green Vector; el Ayuntamiento de Casinos ha recurrido autorizaciones del proyecto ante el TSJCV y diferentes medios han informado del conflicto social generado alrededor de la instalación.

En marzo de 2026, elDiario.es informó además de que The Green Vector había iniciado una campaña informativa dirigida a la ciudadanía ante la creciente presión social y los recursos judiciales.

Por eso creemos que existe una pregunta legítima:

 

¿Dónde termina el patrocinio deportivo y dónde comienza una estrategia para mejorar la aceptación social de un proyecto controvertido?

 

No afirmamos que patrocinar un club deportivo sea ilegal, ni que los clubes patrocinados apoyen automáticamente el proyecto de la planta.

El problema que planteamos es ético.

 

Cuando una empresa necesita obtener aceptación social para una infraestructura controvertida, asociar su marca con instituciones profundamente queridas por la población —clubes deportivos, deporte base, universidades, asociaciones o colectivos locales— puede generar una transferencia de reputación: los valores positivos de esas instituciones terminan asociados a la empresa que las financia.

Y esto resulta especialmente sensible cuando el debate sobre el proyecto sigue abierto.

 

NO ES UN CASO AISLADO: VENCILLÓN

 

Existe además un precedente especialmente significativo.

 

The Green Vector desarrolla otro proyecto de biometano en Vencillón (Huesca).

 

Allí, la propia empresa anunció su colaboración con el Fútbol Sala Vencillón, proporcionando una nueva equipación al equipo juvenil. Lo relevante es cómo lo describe la propia compañía:

la colaboración con el club forma parte de su “plan de desarrollo local”.

 

Según The Green Vector, esta actuación pretende reforzar su compromiso con el tejido social del municipio y generar un impacto positivo más allá del propio proyecto energético.

 

Por tanto, el patrocinio deportivo no aparece únicamente en Llíria.

 

En otro municipio donde The Green Vector desarrolla un proyecto energético encontramos una estrategia muy similar: proyecto de biometano + relación con el Ayuntamiento + plan de desarrollo local + patrocinio del deporte del municipio.

 

CHINCHILLA: DIÁLOGO ORGANIZADO CON LA COMUNIDAD

 

En su proyecto de Chinchilla de Montearagón, The Green Vector explica que trabaja con Siembra Energía Social para establecer un diálogo con la comunidad local, realizar reuniones informativas y habilitar canales de comunicación directa como WhatsApp.

Informar y dialogar con los vecinos es necesario y legítimo.

Pero también demuestra que la construcción de relaciones con la comunidad forma parte explícita de la estrategia desarrollada alrededor de sus proyectos.

 

UNIVERSIDAD, DEPORTE Y TERRITORIO

 

En febrero de 2026, The Green Vector organizó junto con la Universitat de València una jornada titulada “Biometano y territorio: una visión integral para la sostenibilidad y bienestar local”, reuniendo representantes académicos, energéticos, ambientales e industriales para debatir el papel del biometano.

 

De nuevo, colaborar con universidades o celebrar jornadas técnicas no constituye por sí mismo ninguna irregularidad.

 

Pero deporte, universidad, asociaciones, agricultores, administraciones y campañas de comunicación forman conjuntamente un ecosistema de relaciones que merece ser conocido por la ciudadanía cuando la misma empresa está tratando de obtener aceptación para proyectos industriales concretos.

 

De hecho, la propia definición empresarial de The Green Vector explica que su modelo pretende incorporar activamente a gestores de residuos, agricultores, ganaderos, industria agroalimentaria y ayuntamientos en los municipios donde se implantan sus proyectos.

 

¿PODEMOS LLAMAR A ESTO “LOBBY”?

 

Hay que utilizar el término con precisión.

El lobby no es necesariamente ilegal ni negativo.

 

La OCDE define el lobbying como los intentos legales de influir en el diseño, aplicación o ejecución de políticas y decisiones públicas. Además, advierte de que las formas modernas de influencia ya no se limitan a reuniones con responsables políticos: pueden incluir campañas de comunicación pública, colaboración con instituciones académicas, investigadores, organizaciones sociales o iniciativas de base.

Transparency International utiliza igualmente una definición amplia que incluye determinados intentos directos o indirectos de influir en la opinión pública cuando persiguen finalmente influir sobre decisiones públicas. Al mismo tiempo, recuerda que el lobbying transparente y sometido a reglas de integridad puede ser perfectamente legítimo.

 

Por eso no afirmamos que estos patrocinios demuestren la existencia de lobby ilegal o influencia indebida.

 

Lo que sí creemos razonable preguntarse es si estamos ante una estrategia de relaciones públicas, aceptación social y construcción de influencia local alrededor de los lugares donde The Green Vector quiere desarrollar sus proyectos.

 

¿POR QUÉ CONSIDERAMOS ÉTICAMENTE CUESTIONABLE EL PATROCINIO EN LLÍRIA?

 

Porque se produce mientras existe un conflicto abierto sobre un proyecto promovido por la propia empresa.

 

Porque el deporte local posee un enorme capital emocional y social que no debería convertirse, consciente o inconscientemente, en una herramienta para legitimar un proyecto industrial.

 

Porque existe una evidente desigualdad de recursos entre una gran plataforma empresarial y los ciudadanos que quieren participar en el debate público.

 

Porque una cosa es informar sobre un proyecto y otra diferente es incorporar progresivamente la marca de su promotora a instituciones queridas por la población mientras ese proyecto está siendo discutido.

 

Y porque patrocinar un club no convierte al club ni a sus aficionados en partidarios de la planta.

 

El Bàsquet Llíria, el Balonmano Llíria, sus deportistas, sus familias y su afición pertenecen a Llíria. Su historia y sus valores son mucho anteriores a cualquier patrocinador.

 

TRANSPARENCIA, TAMBIÉN EN LOS PATROCINIOS

 

La solución no debería ser atacar al deporte ni a sus clubes.La respuesta debe ser exigir transparencia.Sería razonable conocer públicamente: cuánto aporta exactamente The Green Vector a cada club;

 

qué duración tienen los acuerdos?

 

qué contraprestaciones publicitarias existen?

 

quién promovió inicialmente los patrocinios?

 

Si forman parte formalmente del “Plan de Desarrollo Local” de la empresa; qué otros clubes, asociaciones, entidades sociales o instituciones reciben financiación o colaboración de The Green Vector, Genia Bioenergy o Enagás Renovable en los territorios donde desarrollan proyectos; y qué reuniones y actuaciones institucionales forman parte de su estrategia de implantación territorial.

No se trata de estar contra el deporte.

 

Se trata precisamente de proteger su independencia.

 

EL DEPORTE DE LLÍRIA NO DEBERÍA CONVERTIRSE EN EL CAMPO DE BATALLA REPUTACIONAL DE UNA MACROPLANTA.

 

La ciudadanía tiene derecho a saber quién financia qué, cuánto dinero aporta y qué estrategia existe detrás.

 

Y después, con toda la información encima de la mesa, que cada vecino saque sus propias conclusiones.

La planta proyectada en Llíria podría generar alrededor de 177.000 toneladas de digestato al año, que se plantea utilizar principalmente como fertilizante agrícola. Sin embargo, en la documentación y fuentes públicas consultadas no hemos localizado un plan territorial detallado que identifique de forma concreta dónde se distribuirá todo ese volumen, qué parcelas lo recibirán, cuántas hectáreas serán necesarias, qué agricultores o gestores se harán cargo, qué rutas seguirán los transportes ni cómo se garantizará su salida continuada durante toda la vida de la instalación.

Esto no es una cuestión menor. 177.000 toneladas cada año equivalen a cientos de toneladas diarias que tendrán que salir de la planta y acabar en algún lugar. Si no existe una planificación territorial pública, verificable y suficientemente detallada, resulta difícil saber qué municipios, campos, carreteras y acuíferos asumirán realmente esa carga.

La pregunta sigue siendo sencilla: si sabemos cuánto digestato se va a producir, ¿por qué no podemos saber exactamente dónde va a ir?

La preocupación de los vecinos tiene fundamento. 

 

Un proyecto de esta magnitud debería haber estado acompañado desde el principio de una información pública especialmente clara, accesible y completa. Aunque el expediente pasó por periodos oficiales de información pública y la empresa sostiene que ha mantenido una política de transparencia, buena parte de los detalles relevantes del proyecto no han llegado a la ciudadanía de una forma sencilla y fácilmente localizable.

 

Cuando son los propios vecinos quienes tienen que buscar resoluciones, expedientes y documentación técnica para conocer aspectos esenciales de una instalación que puede afectar al territorio durante décadas, es comprensible que aparezcan dudas y desconfianza. 

 

Informar no debería limitarse a cumplir los trámites administrativos: también significa explicar con claridad, publicar la documentación relevante y responder de forma concreta a las preguntas de la población.

No llega solo materia orgánica: también llegan los envases

 

La documentación ambiental del proyecto de biometano de Llíria confirma un dato importante: la planta está diseñada para recibir residuos agroalimentarios con envases, ya que contempla expresamente un “sistema de separación de envases” dentro de la nave de recepción. Es decir, no todo lo que entraría serían purines, restos vegetales o materia orgánica limpia; también pueden entrar partidas de alimentos que ya no son aptos para su comercialización o aprovechamiento y que todavía permanecen dentro de sus envases. The Green Vector

 

En la práctica, ese tipo de residuo agroalimentario puede incluir productos caducados, deteriorados o desechados procedentes de la industria y la distribución: comida preparada en bandejas de plástico, recipientes para microondas, bolsas y films, botellas, bricks o productos en latas metálicas. La documentación del proyecto no enumera uno por uno esos formatos concretos, pero sí confirma que habrá que separar los envases de la materia orgánica antes de introducir esta última en el proceso de digestión.

 

Y esa separación genera un residuo adicional. La propia Declaración de Impacto Ambiental calcula que la instalación producirá 333 toneladas al año de residuos de envases, además de 99.624 toneladas de digerido líquido, 77.385 toneladas de digerido sólido y 100 toneladas de cenizas. Por tanto, los envases que llegan con los alimentos no desaparecen al producir biometano: deben separarse, almacenarse y posteriormente reciclarse, valorizarse o gestionarse mediante los canales correspondientes. The Green Vector

 

Existe además un aspecto ambiental que merece atención. Los sistemas mecánicos de desempaquetado no consiguen necesariamente una separación perfecta. Estudios científicos sobre residuos alimentarios sometidos a desempaquetado mecánico han encontrado fragmentos de plástico y microplásticos tanto en la materia orgánica tratada como en el digestato resultante. Esto no significa que vaya a producirse necesariamente una contaminación significativa en Llíria, pero sí identifica un riesgo técnico conocido que depende de la eficacia del pretratamiento, del control de impropios y de la calidad exigida al digestato. American Chemical Society Publications

 

La propia evaluación ambiental reconoce además que la instalación tendrá emisiones atmosféricas y posibles episodios de malos olores, razón por la que exige recepción en nave cerrada y sistemas estancos. También señala que el almacenamiento de residuos y digestato constituye una de las partes con mayor riesgo potencial para suelo y aguas subterráneas en caso de fugas, derrames o lixiviados, estableciendo por ello pavimentos impermeables y redes de drenaje. The Green Vector

 

En resumen: no estamos hablando únicamente de transformar “residuos orgánicos” en gas. El proceso puede comenzar con alimentos envasados que hay que abrir y separar, y termina generando, además del digestato, cientos de toneladas de envases y otros rechazos que también necesitan una gestión adecuada. La cuestión relevante es conocer qué cantidad y qué tipo de residuos envasados llegarán realmente, qué porcentaje de plástico y otros impropios conseguirá retirar el sistema y qué controles garantizarán que esos materiales no terminen incorporados al digestato o dispersándose en el medio ambiente.

¿Qué significa realmente vivir a menos de 15 km?

 

La preocupación de los vecinos tiene fundamento. Un proyecto de esta magnitud debería haber estado acompañado desde el principio de una información pública especialmente clara, accesible y completa.

 

Aunque el expediente pasó por periodos oficiales de información pública y la empresa sostiene que ha mantenido una política de transparencia, buena parte de los detalles relevantes del proyecto no han llegado a la ciudadanía de una forma sencilla y fácilmente localizable.

 

Cuando son los propios vecinos quienes tienen que buscar resoluciones, expedientes y documentación técnica para conocer aspectos esenciales de una instalación que puede afectar al territorio durante décadas, es comprensible que aparezcan dudas y desconfianza. 

 

Informar no debería limitarse a cumplir los trámites administrativos: también significa explicar con claridad, publicar la documentación relevante y responder de forma concreta a las preguntas de la población.

¿Dónde está la imparcialidad administrativa?

 

En un proyecto de esta magnitud, la transparencia no debería consistir únicamente en cumplir los periodos legales de información pública. 

 

Aunque The Green Vector afirma que el proyecto ha pasado por dos trámites de información pública y que desde 2021 ha mantenido reuniones y actos informativos, buena parte de la información técnica relevante resulta compleja y dispersa para el ciudadano, y la presentación pública conjunta del Ayuntamiento de Llíria y la empresa en mayo de 2025 ha alimentado entre algunos vecinos la percepción de que Administración y promotor no están suficientemente diferenciados en su comunicación.

 

Y aquí surge una pregunta legítima: ¿dónde está la imparcialidad administrativa?

 

El Ayuntamiento no es el departamento de comunicación de una empresa privada. Su obligación es defender el interés general, facilitar información completa y comprensible, fiscalizar el proyecto con independencia y ofrecer el mismo espacio a las dudas, riesgos y objeciones que a sus posibles beneficios.

 

No se trata de estar a favor o en contra del biometano. Se trata de exigir que la Administración mantenga una distancia clara, objetiva e independiente respecto del promotor. El artículo 103 de la Constitución establece que la Administración debe servir «con objetividad los intereses generales», y la Ley 40/2015 exige expresamente participación, objetividad y transparencia en la actuación administrativa.

 

La confianza no se pide: se construye con documentación completa, transparencia y una independencia institucional que pueda verse y comprobarse.

Los límites de la ética

 

¿Y si fuera junto a tu casa?

 

Hay preguntas que ningún expediente puede esconder detrás de planos, códigos o clasificaciones urbanísticas.

 

Ésta es una de ellas:

 

¿consideraríamos aceptable una instalación de estas características a pocos metros de tu casa?

 

Imaginemos por un instante que no hablamos de El Ferriol. Imaginemos que hablamos de una calle de Llíria. De un barrio cualquiera.De casas donde juegan niños, donde viven nuestros padres, donde alguien abre cada mañana una ventana, cuida su jardín o simplemente quiere seguir viviendo tranquilamente en el lugar que eligió como hogar.

¿Nos parecería entonces una distancia razonable? ¿Hablaríamos únicamente de parcelas, compatibilidades urbanísticas y límites administrativos? ¿O empezaríamos a hablar de personas

 

Porque ahí está el verdadero problema.

 

El Ferriol no es una mancha sobre un mapa.

 

El Ferriol son hogares. Son familias.Son vecinos. Son personas que estaban allí antes de que alguien dibujara una instalación industrial sobre un plano. Y ninguna clasificación administrativa debería hacerlas menos visibles.Una vivienda situada fuera del casco urbano no vale menos. Una familia que vive en una urbanización no merece menos protección. Un vecino de la periferia no debería convertirse en un daño asumible simplemente porque vive lejos del centro político y administrativo de una ciudad.

 

Cambiemos los nombres. Ésa es quizá la prueba ética más sencilla. Cambie “El Ferriol” por el nombre de su calle.Cambie esas viviendas por su vivienda.Cambie esos vecinos por sus hijos, sus padres o sus amigos. Y vuelva entonces a preguntarse:

 

¿Seguiríamos considerando aceptable el mismo criterio?

 

Si la respuesta cambia, tenemos un problema. Porque la ética pública no debería depender del código postal de las personas afectadas. Las líneas del mapa no detienen nada. Los términos municipales pueden separar Llíria de Casinos.Los planes urbanísticos pueden distinguir suelo urbano de suelo rural. Los documentos pueden utilizar categorías diferentes para cada asentamiento.

 

Pero el aire no entiende de términos municipales.

 

El ruido no consulta el planeamiento urbanístico.

 

Los olores no se detienen ante una línea dibujada sobre un mapa.

 

Por eso cualquier proyecto de estas dimensiones debería empezar por algo elemental:

 

Mirar primero dónde vive la gente.

 

Después pueden venir los cálculos, los informes y las autorizaciones.Pero nunca al revés.

 

Lo legal no agota lo justo

 

Que una determinada distancia pueda superar los procedimientos administrativos correspondientes no responde por sí solo a la pregunta más importante.

 

¿Es una distancia razonable para quienes tendrán que convivir con esa instalación durante años?

 

Legalidad y ética no siempre significan exactamente lo mismo.

 

Las leyes fijan mínimos.

 

La responsabilidad pública debería aspirar a algo más: prudencia, transparencia, proporcionalidad y respeto por quienes reciben directamente las consecuencias de una decisión. Y cuanto mayor sea el margen que deja una normativa, mayor debería ser la obligación de justificar por qué una determinada ubicación resulta razonable.

 

Nadie debería sentirse invisible

 

Quizá todo pueda resumirse en una frase muy sencilla:

 

Si una familia existe para vivir allí, también debe existir cuando se evalúan las consecuencias de aquello que se construye a su alrededor.

 

No debería haber vecinos de primera y vecinos de segunda. No debería haber viviendas suficientemente importantes para aparecer en el debate público y otras suficientemente pequeñas para desaparecer entre páginas técnicas. Porque detrás de cada tejado existe una historia.

 

Detrás de cada parcela vive alguien.

 

Y detrás de cada punto del mapa hay personas que merecen ser escuchadas.

 

Por eso la pregunta continúa ahí, incómoda, esperando una respuesta:

 

¿Aceptaríamos exactamente lo mismo si estuviera a pocos metros de nuestra propia casa?

 

Porque quizá ése sea el verdadero límite de la ética.

 

Aceptar para los demás únicamente aquello que estaríamos dispuestos a aceptar para nosotros mismos.

 

EL FERRIOL EXISTE.

Las movilizaciones ciudadanas en Llíria han escalado hasta convertirse en un conflicto regional, con los vecinos de Domeño y Casinos liderando el rechazo debido a la cercanía de la planta a sus términos municipales.

 

Estas son las claves de las jornadas de protesta:

 

  • Manifestación del 8 de noviembre (2025): Fue la primera demostración de fuerza masiva. Cientos de vecinos, apoyados por el Ayuntamiento de Casinos, denunciaron que la ubicación elegida se encuentra en el límite de Llíria, pero a escasa distancia de los cascos urbanos.
  • Manifestación del 17 de enero (2026): Considerada una jornada histórica que bloqueó el centro de Llíria con más de 2.000 personas en las calles de Llíria bajo el lema "Defensem el territori". La protesta fue convocada por la Asociación Ciudadana Camp de Túria y Serranía y contó con el apoyo de vecinos de municipios de  Llíria, Casinos y Domeño. Los asistentes exigieron al alcalde que no conceda la licencia de obras definitiva y a la Generalitat que no avale el proyecto.
  • Manifestación del 21 de Febrero Plaza de la Virgen (2026): Multitud de personas procedentes de diversos pueblos de la Comunitat  Valenciana han protagonizado este sábado una gran manifestación en Valencia contra las instalaciones industriales de biometano y biogás, que consideran una amenaza ambiental y social para sus territorios..

Motivos del rechazo en LLiria, Domeño y Casinos:

  1. Cercanía geográfica: Los vecinos alegan que, aunque la planta pertenece legalmente a Llíria, se ubica a apenas un kilómetro de Domeño y muy cerca de Casinos, trasladando los inconvenientes (olores y tráfico) a estos pueblos.
  • Huella de transporte: Denuncian que la planta procesará hasta 195.000 toneladas de residuos anuales que vendrán de otras comarcas e incluso provincias. El CO2 generado por los camiones anularía el beneficio ambiental y el concepto de una economia circular.
  • Macro-planta vs. Modelo Local: Sostienen que la "circularidad" real debería basarse en plantas pequeñas para residuos del propio municipio, no en una "macro-instalación" centralizada que convierte a Llíria en el "vertedero industrial" de la zona y solo busca beneficio economico.
  • Riesgo de SANDACH: El tratamiento de subproductos animales (cadáveres o vísceras) genera rechazo por el riesgo de olores y contaminación de acuíferos, algo que consideran opuesto a la sostenibilidad.
  1. Acciones legales: El alcalde de Casinos, Miguel Navarré, ha anunciado que el consistorio recurrirá a los tribunales para intentar frenar la licencia definitiva, alegando que no fueron consultados previamente.
  • Origen del conflicto: El Partido Popular de Llíria señala a Manolo "Ocurrencias" Civera (exalcalde del PSOE) como el impulsor original del proyecto presentado en 2021, aunque la polémica ha estallado bajo el mandato actual debido al aumento del volumen de residuos previsto (hasta 195.000 toneladas).

La única forma de parar esto es saliendo a la 

calle, callar es otorgar!.

NO a la Macroplanta bio Metano y tratamiento de residuos TÓXICOS
«Atentado Medioambiental»

Queremos los vecinos de Lliria, Casinos y Domeño un negocio pestilente ?
 

Agrupación de 

vecinos preocupados

 

"Nos enteramos la semana pasada"

Nadie sabia NADA

 

Esto fue la tercera semana Septiembre 25

 

 

Las vecinas y vecinos de 

Lliria, Casinos, Monrabana, Camp de LLiria, El Ferriol y Domeño nos estamos uniendo para expresar 

nuestra profunda preocupación por la propuesta de construir una planta de bio Metano cerca de nuestras zonas 

residenciales, escuelas, Hospìtal y en un area de gran interés arquelógico único en la Comunidad de Valencia. Esta instalación supondría una amenaza directa al medio ambiente, a la salud 

pública y a la calidad de vida de los vecinos.

 

 

 

Bomba ambiental a 300 metros de las 

viviendas Monrabana y a 1400 metros 

lineales de Casinos y Domeño

6 Km Hospital

195 mil toneladas/año residuos tóxicos

 

 

Sólo interesa ganar mucho dinero, para unos pocos. 

Los vecinos y vecinas de los pueblos sólo ganamos los malos olores y los riesgos para nuestra salud y nuestro entorno. 

Que no sea negocio matar al pueblo!

 

 

Despoblación y depreciación !!

 

NADIE quiere este veneno 

problemas en toda España 

INFÓRMATE !

 

el proyecto de Ayelo de Malferit cancelado!

 

 

Aquí puedes firmar en contra de esta aberración de forma gratuita también hay puntos de firmas para recoger tu protesta

estancos, tiendas, hornos

pregunta

movimiento ciudadano

Jueves 16 Octubre 2025 À PUNT Televisión

Vamos dando a conocer la macroplanta que nos querían colar por la puerta de atrás con tanto secretismo


 

SI ES TAN BUENA PONERLA A LA PUERTA 

DE VUESTRA CASA

 

Investigadores del CSIC, (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), como Antonio Turiel y Fernando Valladares, advierten que la “fiebre del biogás” se está "alejando de los criterios reales de sostenibilidad, favoreciendo intereses económicos por encima del bienestar colectivo". Además, recuerdan que estos macroproyectos pueden provocar graves alteraciones en la salud, como irritaciones respiratorias, cefaleas y ansiedad derivada de los malos olores

.

Click aqui para ver video en À  Punt

NADIE LAS QUIERE

EL PERIODIC click

El tráfico pesado, los olores y la contaminación amenazan la calidad de vida en Llíria y municipios vecinos, aseguran. El proyecto de construcción de una macroplanta de biogás en Llíria sigue generando un creciente rechazo entre los vecinos del Camp de Túria. La Asociación Ciudadana Camp de Túria y Serranía denuncia una falta total de información y participación pública en el proceso, asegurando que el Ayuntamiento ha tramitado la iniciativa sin un verdadero debate ciudadano ni acceso a la documentación técnica.

LAS PROVINCIAS click

El alcalde lamenta no haber recibido el expediente para estudiar posibles medidas judiciales tres semanas después de haberlo pedido y pide el apoyo de la Mancomunitat del Camp de Túria

VALENCIAPLAZA click

The Green Vector defiende su planta de biometano en Llíria y se abre al diálogo tras la oposición en Casinos
La sociedad de Enagás Renovable y Genia Bioenergy asegura que la instalación, que cuenta con el aval de la Generalitat Valenciana y el apoyo del Ayuntamiento de Llíria, 

MAS TURIA click

El Ayuntamiento de Casinos ha anunciado que pondrá autobuses gratuitos a disposición de los vecinos y vecinas para asistir a la manifestación convocada por la Associació Ciutadana Camp de Túria i la Serranía, prevista el 8 de noviembre a las 12:00 horas en Llíria.

Miguel Navarré 
Alcalde de Casinos
«Se ha generado una alarma social y vamos a luchar contra esta planta»
Llamamos a la empresa para pedirle explicaciones, tema de olores, tráfico y nos
rechazaban, los permisos ya estaban dados por parte de la Conselleria

Las Provincias
articulo aqui
El Ayuntamiento de Casinos y los vecinos de la localidad han alzado la voz contra el proyecto de una planta de biometanización. Los vecinos están dispuestos a seguir con sus acciones de protesta y sus reuniones para trata de paralizar este proyecto 

LA RAZON articulo aqui
Los vecinos de Casinos, un pueblo de cerca de 3.000 habitantes en la comarca valenciana del Camp del Túria, están en pie de guerra tras enterarse de la ubicación donde irá la nueva planta de producción de biometano en Llíria: a tan solo dos kilómetros de su municipio

Convocatoria vecinal en contra de la macroplanta metano
LA MONRAVANA

Nadie sabia nada
Este sábado 4 Octubre vecinos de la Monravana se han reunido para dar a conocer 
la construcción de la bioplanta y demostrar su molestia por la falta de información
NO LA QUEREMOS. Asociación de Vecinos La Monravana
Contacto  adelaida.milla@gmail.com

Nuestros pueblos no son vertederos 
"Tenemos conocimiento que otras plantas, a más kilómetros, están generando muchas incomodidades a sus vecinos"

Atenta contra nuestra seguridad, salud y negocios

Una macroplanta de biometano traerá consigo más problemas que soluciones. Este tipo de proyectos convierten nuestros pueblos en vertederos de residuos orgánicos, beneficiando únicamente a los especuladores políticos y a los responsables de su implantación. 

Estas instalaciones necesitan grandes cantidades de materia orgánica, lodos de depuradora y gran volumen de residuos lo que supone un impacto negativo en las comunidades rurales con un tráfico intenso de camiones de gran tonelaje.

Una planta de biometano no es económicamente viable debido a los altos costes de inversión y mantenimiento

Estas plantas puede suponer una amenaza real y grave para la salud de las comunidades circundantes.

La planta está proyectada para ubicarse a menos de 3 km de los pueblos de Casinos y Domeño, algo ilegal en otras comunidades autónomas, lo que demuestra los prejuicios que este tipo de plantas generan en la comunidad local.

Afectados por los efectos nocivos de las plantas de biogás que luchan por lo mismo comentan : “La gente tiene que vivir prácticamente encerradas dentro de sus casas porque los olores y el tráfico constante de camiones no los dejan vivir”.

Únete a la Lucha: 
No a la Construcción de una Planta de Biometano en Llíria
y Almacén de tratamiento Residuos tóxicos
en nuestro vecindario

 

Esta web se crea para dar a conocer y protestar contra la instalación de la planta de biogás en nuestro entorno ya que amenaza nuestra salud y el medio ambiente. Aquí encontrarás información vital sobre los riesgos de estas instalaciones, estudios, noticias y cómo puedes involucrarte. Tu voz es crucial en la defensa de un futuro sostenible.

 

Las características del proyecto apuntan a la construcción de una macroplanta de dimensiones desproporcionadas con 195.800 toneladas anuales de residuos que genera inquietud sobre sus más que posibles impactos ambientales y de salud.

 

Los principales perjuicios de las plantas de biomasa incluyen la contaminación del aire por la emisión de partículas finas y gases como el óxido de nitrógeno y el dióxido de azufre, lo que afecta la salud respiratoria. Además, pueden generar problemas medioambientales por el uso intensivo de la tierra y verter aguas residuales. También existen riesgos para la salud por la emisión de gases como el ácido sulfhídrico, malos olores y la generación de residuos tóxicos, junto con la necesidad de un tráfico constante de camiones.

 

El biogás es una mezcla de metano, dióxido de carbono (CO₂) y otras impurezas. Se obtiene mediante un proceso llamado digestión anaerobia, donde los microorganismos descomponen la materia orgánica sin aire. Tras su purificación, el biogás se convierte en biometano, que es un gas similar al gas natural.

 

Las materias primas para producir biogás incluyen residuos domésticos, purines,aguas residuales industriales y agrícolas. La producción y el uso de biocombustibles presentan problemas, como la necesidad de recursos hídricos y terrestres, y la contaminación del aire y las aguas subterráneas.

 

Las aguas residuales procedentes de la producción de biocombustibles como el biodiésel cuentan con una alta carga contaminante debido a la presencia, entre otros, de compuestos como la glicerina y el metanol, que hacen que este efluente sea potencialmente contaminante para el medio ambiente.

Algunos de los promotores macroplanta en Lliria

Gabriel Butler Monterde
Directivo empresa Energías Renovables y también Vicepresidente THE GREEN VECTOR la empresa promotora. Responsable de la implantación Macroplanta en Lliria 

Cristina Pascual Cortés. Genia Bioenergy. Fabricación de semiconductores de energías renovables. Responsable llicencia social planta Metano en Lliria

Joanma Miguel,  ex-Alcalde de Llíria (Compromís-MOVE) dio luz verde al proyecto sin consultar con la ciudadania  

Felipe Javier Carrasco Da el visto bueno al proyecto Lliria. Secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo. Ruta Valenciana del Biogás

Manuel Argüelles. Da el visto bueno al proyecto Lliria. Director general de Energía y Minas; Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo. Ruta Valenciana del Biogás

Paco Gorrea. Actual Alcalde de Lliria.(PSPV). En sus manos esta ayudar para poder parar esta macroplanta ya que no tienen licencia de obras

Manolo Civera
El ex alcalde socialista de Llíria que firmo el contrato macroplanta año 2021 y ex director de la Agencia Valenciana de Protección del Territorio, declara como investigado por incumplir el procedimiento de Ley de Contratos en su etapa como alcalde de Llíria

 

Miguel Ángel Ivorra Devesa
Director general de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio. 

El que firma el visto bueno para la macroplanta ver documento en dogv

 

Vicente Martínez Mus

Conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio

Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio

Aqui podeis ver mas informacion de las personas responsables

Enagás Renovable y la valenciana Genia Bioenergy han creado de una joint venture para impulsar la construcción de diez plantas de biometano en España con una inversión de 200 millones. Dos de las diez plantas estarán en Aielo de Malferi t-> Cancelada<- y Llíria, y el resto en otros puntos de España.

The Green Vector, impulsada por Enagás Renovable y Genia Bioenergy, presentó su proyecto para la construcción de una planta de producción de biometano en Llíria de 162.800 toneladas. De acuerdo con el calendario previsto, la instalación podría entrar en funcionamiento el próximo año 2026

Imprime estos posters en A4/A3 y pásalo, 

que todos se enteren

«No nos vais a traer una planta de desgracias aquí»

 

La construcción de una planta de biogás está planificada cerca de los pueblos de Casinos y Domeño, en la provincia de Valencia. Aunque técnicamente esté ubicada en el término municipal de Llíria, la decisión del alcalde de Llíria de firmar el contrato con la empresa The Green Vector y emplazar la planta lo más lejos posible de su propia localidad es inaceptable. Esta decisión política ha tenido en cuenta únicamente los intereses de una ciudad a expensas del bienestar de otras comunidades vecinas.

 

También esta la gran preocupación por los problemas que va a ocasionar el transporte de purines y también las afecciones al aire y de cómo se van a dispersar los contaminantes «que son compuestos volátiles con olores pestilentes y nauseabundos»

 

 

 

 

TOP SECRET

Habla la voz del pueblo, menuda mafia las empresas de BIOMETANO, NADIE SE ENTERA movimientos de espaldas a la ciudadanía y con extremo sigilo, nocturnidad y alevosía, típica estrategia de mafiosos

Capturas RESOLUCIÓN de 19 de julio de 2024

ver online click proyecto macroplanta Lliria donde en el puedes leer estas perlas

- Abundancia de materiales arqueológicos

- Construcción en zona de industrias donde ya esta degradado la calidad del paisaje

- Los camiones gran tonelaje accederán por los caminos públicos ya existentes

- Actividad catalogada como potencialmente contaminadora

- Recepción de residuos sólidos urbanos

- La ubicación macroplanta se encuentra alejada de bienes paisajistas y miradores de interés o puntos de observación del territorio

Vértice Geodésico de Montravana situado en el Poblado IBÉRICO (Cabeçó de la Mont-ravana)

Quieren construir macroplanta a los pies de este bien cultural, vértice geodésico y punto de observación del territorio

12.595 m3 consumo agua/año

Solo les interesa las subvenciones, nada mas. 

Dinero de por medio y oscuridad

NADIE quiere este veneno

En un radio de 4 a 8 kilómetros las viviendas se devalúan por los malos olores, 

nadie quiere comprar una casa cerca de una planta biometano

 

Residuos de cadáveres, purines y lodo industrial, 

la mezcla para producir biometano

 

Fernando Valladares web

La rebelión de los científicos que optan por la desobediencia civil para proteger el clima

Profesor investigación en CSIC. Consejo Superior de Investigaciones Científicas

mira el video informate

Problemas de mega plantas de biogás/metano

 

Terrenos rústicos y agrícolas?

Lo que se viene al nuevo polígono industrial
mapa planteamiento urbanístico Lliria

Almacen residuos: Poligono 051 parcelas 34/36

-Fem Organic Martinez, SL. Recogida y transporte de residuos en Valencia

-Abonos Orgánicos Montagut

Responsables de la instalación planta biometano en Llutxent (València), la del incendio

Documentacion online aquí expediente de autorización ambiental NO aparece TODA la DOCUMENTACIÓN

Termino municipal de Liria

Planta biometano, zanja salida gas: Poligono 051 parcelas 126/213 

-BIOENERGIA GAS RENOVABLE IV SL 

-The Green Vector

Documentacion online aquí  solicitud de autorización ambiental de la  planta NO aparece TODA la DOCUMENTACIÓN y aquí zanja proyecto salida gas  PROYECTO TECNICO/ ESS  / Documentacion ambiental

Termino municipal de Liria.

 

Donde están los Proyectos técnicos, ESS, Documentación ambiental  

no aparecen y Debería ser de dominio público

ANUNCIO del expediente de autorización ambiental integrada de una industria de tratamiento 
y valorización de residuos vegetales y maderas

Tambien la construcción de una zanja para sacar el gas de la planta

Pasando por dos zonas rurales municipales de protección “forestal, paisajística y medioambiental”

 informe aquí

Que tipo de residuos?

Que tipo de permisos estan en el informe técnico de Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo. Ni solo pan duro, ni simples frutas pasadas, ni yogures caducados 

Sabes que

Al no tener residuos cerca una macro planta de esas características con 170 mil toneladas o mas, traería residuos, con trafico pesado de camiones y con poca trazabilidad y nulo control de lo que están vertiendo, todo muy opaco

Residuos SANDACH

Existen diferentes tipos de residuos, el tipo residuos llamados SANDACH Tipo 2 y 3 son subproductos Animales No Destinados al Consumo Humano (SANDACH) Residuos con características de peligrosidad

 

SANDACH
Categoria 2

Categoría 2: Incluye materiales que presentan un alto riesgo sanitario. Entre ellos se encuentran los cadáveres de animales, sangre y vísceras no aptas para el consumo y lodos de matadero.

Gabriel Butler Monterde 

Directivo empresa Energías Renovables y tambien Vicepresidente THE GREEN VECTOR la empresa promotora. Responsable de la implantación Macroplanta en Lliria

Quieren traer 195 mil toneladas de residuos tóxicos

De donde se van a traer? y que va a pasar con los desechos?. más de 500 toneladas diarias de residuos orgánicos pestilentes

Digestato que es?
Como se va a gestionar?

El residuo que sale de la transformación de la materia orgánica, llamado digestato, es un “líquido maloliente, de muy poco valor y con compuestos químicos dañinos para la salud y el medio ambiente”. si entran residuos tambien salen residuos

SANDACH
categoria 3

Comprende materiales considerados de menor riesgo, como subproductos derivados de animales sacrificados aptos para el consumo humano pero que no se destinan a este fin por razones comerciales.

Documentos oficiales no dejan lugar a dudas. 

 

El tratamiento de este tipo de residuos implica enfrentarse a riesgos significativos

 

Los residuos «SANDACH» (Subproductos de Origen Animal no Destinados a Consumo Humano) y sus lodos de depuración se pueden transformar en biometano, un gas renovable obtenido mediante la digestión anaeróbica, para ello se deben tratar categorías de alto riesgo, como partes no utilizadas de animales, que son materia orgánica fermentable apta para la producción de biogás

Contestación ayuntamiento Liria a reclamaciones

Ponen la macroplanta encima de acuíferos de la masa Liria-Casinos
este acuífero presenta piezometrías elevadas


 

Deterioro definitivo de nuestros acuíferos.

Contaminación del aire y aguas
subterráneas

NO macroplanta LLIRIA

Antonio Turiel (físico del CSIC) las macroplantas de biogás. “Acaban causando mucho daño"

Gran impacto ambiental y social, amenazan nuestra salud, nuestros ecosistemas y nuestro modo de vida. La unica forma de parar esto es saliendo a la calle, callar es otorgar!.

Llíria pone en marcha un proyecto para obtener gas renovable a partir de residuos orgánicos.

Plantas Metano no son inocuas al contrario, son altamente contaminantes, liberan gases toxicos. Informe científico Fernando Valladares

Nadie las quiere, basta a la invasión silenciosa de nuestros pueblos, malos olores, gases, riesgos para la salud, contaminación del agua y la pérdida de calidad de vida

Llutxent (Valencia) y la planta de biogás: "No podemos abrir las ventanas, el olor es insoportable"

 


 

Son unos mafiosos, Quarta taula redona de les jornades de la Coordinadora en 2025 en Almedíjar. Jornades Coordinadora 2025

Mas de 20.000 camiones al año, debate generado por la planta de biometano proyectada en término de Sesma, a 1.700 metros del casco urbano de Lodosa

MILES de VECINOS PROTESTAN en SOCUÉLLAMOS contra las PLANTAS de BIOMETANO y RESIDUOS PELIGROSOS

Lo unico que genera es mierda, contaminan el agua, la tierra, los alimentos y el aire que respiramos. Natividad alcaldesa de Balsa

Informes falsos por parte de la empresa, La plataforma STOP Planta Biometano Mengíbar reitera su rechazo frontal al proyecto y pide a las instituciones escuchar al pueblo

No a las plantas de biometano. Perjudican seriamente el entorno y tu salud. Que no te engañen, di no!!

-Cientos de testimonios de problemas y del poder destructivo de estas plantas

 

-Problemas de la gestión de DIGESTATOS

-Donde va a parar toda esa basura??

 

 

-una planta de biometano atrae insectos, 

estos insectos a nuevos depredadores, 

estos a nuevos y pueden 

 cambiar el Ecosistema

 

-No nos han tenido en cuenta,

-lo hacen en SECRETO, 

 

-nadie lo quiere,

 infórmate,

Cifras escandalosas!!

 

 

NO LA QUEREMOS AQUÍ

no a la macroplanta en LlÍria



Una MacroPlanta de Metano y residuos tóxicos es una industria altamente CONTAMINANTE

Olvidado de las Autoridades.

El poblado de la Monravana 


De unos 6000 metros cuadrados de extensión, conserva todo su recinto amurallado. Además de los sectores destinados a las viviendas, destacan en el extremo norte instalaciones destinadas a la transformación de alimentos quizás asociados también a espacios domésticos, como sectores de molienda y lagares cuyas cubas para la recogida del mosto tienen capacidades variables.

  • Se trata de un poblado ibérico que corresponde al tipo de pueblos edetanos, con base económica agropecuaria y funcionando como fuentes de aprovisionamiento de la capital Edeta (Llíria)

Patrimonio Cultural Valenciano Monravana

Donde estan las instituciones publicas?
 

RESOLUCION de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, por la que se acuerda tener por incoado por el trámite de urgencia, el expediente de declaración de monumento histórico-artístico y arqueológico, de carácter nacional, a favor de los que se citan. Vista la propuesta formulada por los Servicios Técnicos correspondientes.

Esta Dirección General ha acordado: Primero tener por incoado, por el trámite de urgencia, el expediente de declaración de monumento histórico-artístico y arqueológico, de carácter nacional entre otros a San Miguel y a la La Monravana

Una aldea edetana: la Monravana <-fotos

Monumento histórico-artístico y arqueológico Nacional en 1981

Protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985)

 

 

 

Y que dicen en Conselleria?
 

Han oido hablar sus Señorias del Principio de precaución? 

 

El principio de precaución es un enfoque de la gestión del riesgo, según el cual, en caso de que una determinada política o acción pudiera causar daños a las personas o al medio ambiente y no existiera consenso científico al respecto, la política o acción en cuestión debería abandonarse. Sin embargo, dicha política o acción podrá revisarse cuando se disponga de nueva información científica. El principio se establece en el artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

El concepto de principio de precaución nació a partir de una comunicación de la Comisión, adoptada en febrero de 2000, donde se definía este concepto y se explicaba cómo se aplicaría.

 

El recurso al principio de precaución solo podrá invocarse en caso de riesgo potencial y en ningún caso podrá utilizarse para justificar una toma de decisión arbitraria.

 

Algunos ejemplos en los que la Unión Europea (UE) ha aplicado el principio de precaución son su marco reglamentario de las sustancias químicas [Reglamento (CE) n.o 1907/2006; denominado REACH] y la legislación alimentaria general [Reglamento (CE) n.o 178/2002].

European-union link aquí

 

 


 

Formulación de 

QUEJAS 

y

 Acciones ciudadanas ante los servicios administrativos de la Generalitat 

 

Riesgo de cáncer en las proximidades de una Megaplanta de Biogas

La generación de biogás mediante la fermentación o digestión anaeróbica de residuos orgánicos está captando cada día la atención de más sectores industriales y financieros que encuentran en este proceso una nueva oportunidad de negocio respaldada por numerosas subvenciones e incentivos económicos y fiscales. Por todo ello, y apoyados en el potencial de la producción de biogás como fuente de energía alternativa al uso de combustibles fósiles y en la oportunidad de darle a estos residuos un nuevo uso, proliferan en muchos países incluyendo España propuestas y proyectos de construcción de plantas de biogás y biometano que en la inmensa mayoría de los casos traen consigo grandes riesgos ambientales, sanitarios y de seguridad civil por las grandes dimensiones que se plantean dichas plantas. A estos riesgos ampliamente documentados, hay que sumar los riesgos e impactos probados para la salud humana, que apenas se encuentran analizados en suficiente detalle en los proyectos.

Por ello resumo aquí algunos aspectos que deben conocerse y tenerse muy en cuenta ante la planificación de una planta de biogás, especialmente si esta planta es de medianas o grandes dimensiones, es decir, si se calcula para la gestión de 50.000 o más de 100.000 toneladas de residuos orgánicos al año.

En un breve análisis de la literatura científica reciente y más relevante cabe destacar entre los impactos de las plantas de biogás y biometano para la salud lo siguiente. La revisión de Tamburini y colaboradores (Int. J. Environ. Res. Public Health 2023


EL UNICO BENEFECIO ES NO PONERLA

Quieren empezar a construir YA!!
PAREMOSLOS

Una MacroPlanta de Metano y residuos tóxicos es una industria
altamente CONTAMINANTE

Esto solo genera mierda y malestar en los Municipios donde se instala

NO LA 
QUEREMOS AQUÍ

162.800 toneladas anuales de residuos 

Km2 de 
nube mal olor

Contaminación del aire y aguas
subterráneas 

Para que te hagas una idea, Valencia recogió más de 183.000 toneladas de residuos en los primeros seis meses de 2025

Aguas residuales con alta carga contaminante

Contaminación de la capa freática por infiltración de sustancias químicas y desechos procedentes de la planta

Ubicación megaplanta en zona de vientos dominantes

Efecto llamada, no van a parar ahí ! Vendrán más 

¡No a los especuladores políticos !

¡Nadie nos ha consultado !

No existe estudios de los vientos dominantes ni
Medioambiental y en Verano va a ser insoportable!!

Depreciación inmuebles:
bajada generalizada del precio de la vivienda  y terrenos adyacentes

NADIE quiere este veneno
Problemas en toda España 

 

"La falta de un estudio detallado sobre la dispersión de las emisiones y su impacto en la atmósfera y la salud humana es motivo de gran preocupación para la comunidad."
 

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